Los poderosos del planeta se reúnen en Davos para determinar el futuro de la economía mundial

Al final de la novela La montaña mágica, de Thomas Mann, ambientada a principios del siglo XX, unas noticias alarmantes llegan al sanatorio de Schatzalp en los Alpes de Davos, perturbando la paz de los enfermos de la alta sociedad del viejo mundo. Se teme una guerra y el nacionalismo beligerante rompe las alianzas del mundo globalizado del sanatorio donde conviven rusos, alemanes, franceses, americanos y británicos. El joven héroe de la novela, Hans Castorp, presiente la catástrofe: “Tenía miedo; aquello no podía acabar bien, una gran tempestad barrería todo”....

'Soy un artista, y un artista nunca se retira'.. -Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial


Este martes 17 de enero empieza el foro de Davos, que hasta el 20 de enero se celebrará bajo el lema 'Liderazgo responsable'. Tradicionalmente en Davos se discuten los problemas clave del mundo contemporáneo y las perspectivas de desarrollo económico. Aunque no se firman resoluciones ni otros documentos oficiales, el foro ofrece la oportunidad de reunirse de manera informal, abordar los asuntos más importantes de la economía mundial y establecer contactos de negocios.

Los titanes de la política, los negocios, la economía, la tecnología y las finanzas volverán a reunirse en la estación alpina suiza a partir del martes, pero ya no son los amos del universo. Esta vez, el hombre del que más se hablará en Davos estará fuera observando lo que sucede allí. Los acontecimientos de los últimos 10 meses, sobre todo el Brexit y la elección de Donald Trump, van en contra de todo lo que representa Davos. Pero a pesar de ello Davos mantiene su prestigio, y uno de los grandes acontecimientos este año será la visita histórica del presidente Xi Jinping de China.

Tras la irrupción de un nuevo nacionalismo económico –plasmado en la victoria de Donald Trump y del Brexit en el referéndum británico–, en el Foro Económico Mundial (WEF) quizás se respirará un ambientecargado, parecido en Schatzalp, el hotel de lujo donde se alojan muchos de los 3.000 consejeros delegados de corporaciones multinacionales y ejecutivos bancarios. El único miembro del equipo 'Trump' que asiste es el gestor de fondos Anthony Scaramucci. Fuentes del presidente electo dijeron a Bloomberg que Trump teme que su presencia en Davos “traicionase” a sus votantes. En la campaña electoral, Trump tachaba a Hilary Clinton de “globalista”, un término que en Davos equivale a socio del club.

La presencia de Xi Jinping, la primera visita a Davos de un presidente chino, será el centro de atención. Con EEUU centrado en los acontecimientos en Washington y muchos de los asistentes preocupados por la agenda de Trump, puede que Pekín intente aprovecharse de la situación para intensificar su papel. Es poco probable que Xi anuncie nuevas políticas significativas, pero se espera que en su discurso del martes presente a China como la potencia global responsable y comprometida a proteger los progresos conseguidos en los últimos años en temas que van desde el cambio climático hasta el libre comercio.

Además la ciudad suiza de Davos recibirá la visita de unos veinte jefes de Estado y Gobierno, incluyendo la primera ministra británica, Theresa May; Angela Merkel se quedará en Alemania, donde tiene unas elecciones difíciles este año. Mark Rutte, el primer ministro holandés, que también tiene una difícil batalla electoral, asistirá. También asistirán al evento la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, Sheryl Sandberg de Facebook, el actual vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y el premio nobel de economía Joseph Stiglitz.


Anthony Scaramucci que fue fundador de SkyBridge Capital 



Riesgos globales


En vísperas del evento, los expertos del Foro Económico Mundial presentaron el informe anual 'Global Risks Report 2017', que destaca los principales riesgos que corre la humanidad este año. En total, los analistas han identificado 30 riesgos globales, divididos en cinco categorías: económicos, ambientales, geopolíticos, sociales y tecnológicos.

Entre los diez riesgos más probables en 2017, tres (fenómenos meteorológicos extremos, desastres naturales y desastres causados por el hombre) pertenecen al sector del medio ambiente, y otros tres (ataques terroristas a gran escala, conflictos interestatales y la ineficacia de la administración pública) a campo geopolítico. 

Los expertos advierten que el fraude o el robo de datos personales o profesionales ha alcanzado "niveles sin precedentes" y destacan entre los riesgos tecnológicos más probables en los próximos diez años los ataques cibernéticos a gran escala (sexto lugar entre los diez primeros). En el 'top 10' se hallan también los riesgos sociales y económicos: la migración forzosa a gran escala y el comercio ilícito (que incluye el lavado de dinero, contrabando, etc.), respectivamente.

En su informe los economistas del foro enfatizaron que la desigualdad ha aumentado desde la crisis mundial financiera de 2008. Según el informe de la ONG internacional Oxfam publicado este lunes, solo ocho personas poseen la misma riqueza que los 3.600 millones de personas que constituyen la mitad más pobre de la humanidad. El aumento de la disparidad de ingresos y riqueza está entre las 13 tendencias que pueden aumentar los riesgos para el mundo en 2017.

 Presidente Xi Jinping de China.

La doble faceta de Davos


El Foro Económico Mundial fue fundado por el economista alemán Klaus Schwab en 1971, cuando tuvo lugar la primera reunión anual. En las primeras sesiones bajo la égida de la Comisión de las Comunidades Europeas (actualmente la Comisión Europea) los empresarios abordaron los problemas del desarrollo económico de Europa occidental. Con el tiempo, la agenda se amplió para incluir asuntos relacionados con otras regiones y el funcionamiento del comercio mundial en general.

Desde 1972, Davos es el generador difusor más importante de ideas de la nueva economía ultraliberal, la reunión de capitalistas mas importante a escala planetaria.Corporaciones nacionales y transnacionales, en expansión y en contracción, bancos y constructoras, jeques y dictadores. Más de 1500 empresas, 2500 ejecutivos, 40 jefes de estado.... En Davos se ordena y el mundo obedece. Se puede acudir por muchas razones y a veces encontrarse contendientes enfrentados, pero todos los participantes tienen un objetivo común: no pagar impuestos.

Haciendo un repaso a sus fuentes de financiación, dirección, desarrollo  y contenidos nos damos cuenta de que son las 100 de las corporaciones más poderosas del mundo, los llamados Socios Estratégicos, los que confeccionan el programa anual. Entre ellas al menos 39 son miembros del club Bilderberg. El presidente de la organización encargada del evento, la Fundación Schwab, de Klaus Schwab, es también miembro, acudiendo por última vez en 2007, al igual que el vicepresidente, Josette Sheeran en 2012. Lógicamente esto no es coincidencia, es cuestión de élites y sus programas.

Hotel Schatzapl en Davos


¿Y las fiestas?


Fuera del foro principal, los asistentes a Davos acuden a fiestas para relacionase y establecer conexiones. Pero debido a la petición de un liderazgo responsable, este año probablemente habrá menos fiestas y muestras ostentosas de riqueza, como ocurrió en 2009. Pero seguirá habiendo champán y caviar para que los asistentes se consuelen por la forma en que va el mundo.

Fuentes e imágenes: RT-ELPais-PortalOaca-LaVanguardia-Linkedlin