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viernes, 17 de octubre de 2014

Los servicios de inteligencia del siglo XXI

Se han constituido a lo largo del pasado y presente siglo como una pieza fundamental tanto de la seguridad nacional como de la política exterior de numerosos estados, amén de convertirse en fuente inagotable de inspiración para el mundo del cine y la literatura. Considerados por algunos como la delgada línea que protege a los países y ciudadanos de la inmensidad de amenazas que pululan por el globo y por otros como entes al servicio de los más oscuros propósitos del entramado estatal, la inteligencia y los servicios de inteligencia son, a día de hoy, actores de enorme importancia en todos los niveles de las relaciones internacionales...


domingo, 15 de junio de 2014

Las siete teorías económicas de la conspiración más populares

Las siete teorías económicas de la conspiración más populares Todo lo que ocurre en la economía mundial no es por azar sino por los intereses de 'ciertas fuerzas'

Los partidarios de la 'teoría de la conspiración' están seguros de que la situación de la economía mundial no es casual sino un proceso que ha sido propiciado por los intereses de ciertos grupos. El sitio web ruso rbc.ru. aborda las siete teorías de la conspiración más populares de la actualidad, todas basadas en los acontecimientos de los últimos años...



sábado, 26 de abril de 2014

Globalistas y Élites controlan los movimientos populares

El Foro Social Mundial y el Foro Económico Mundial, las ONG’s y movimientos de oposición a la globalización son controlados por las mismas fuerzas ante las cuales protestan.

La fabricación de consentimiento implica la manipulación y la formación de la opinión pública. Se establece la conformidad y aceptación a la autoridad y la jerarquía social. Se busca el cumplimiento de un orden social establecido. Los movimientos populares son controlados por los globalistas usando sus propios “líderes”, quienes se hincan ante los controladores.


La fabricación de consentimiento, es la presentación a la opinión pública, de la principal narrativa de los medios de comunicación, sus mentiras y falsedades. Bajo la ilusión de capitalismo contemporáneo, la ilusión de democracia debe prevalecer. Es en el interés de las élites corporativas de aceptar la disidencia y la protesta como una característica del sistema en la medida en que no pongan en peligro el orden social establecido. El propósito no es reprimir la disidencia, sino, por el contrario, dar forma y moldear el movimiento de protesta, para establecer el límite a la disidencia. Para mantener su legitimidad, las élites económicas favorecen formas de oposición limitadas y controladas, con el fin de prevenir el desarrollo de formas radicales de protesta, lo que podría sacudir los cimientos mismos y las instituciones del capitalismo global. En otras palabras, “la fabricación de disidencia” actúa como una “válvula de seguridad”, que protege y sostiene el Nuevo Orden Mundial. Para ser eficaz, sin embargo, el proceso de “fabricación de disidencia” debe ser cuidadosamente regulado y supervisado por los que son objeto del movimiento de protesta.

sábado, 1 de febrero de 2014

La guerra secreta de EEUU en 134 países

Actúan en el resplandor verde de la visión nocturna en el Suroeste Asiático y acechan por las junglas de Suramérica. Arrebatan hombres de sus hogares en el Magreb y disparan contra militantes fuertemente armados en el Cuerno de África. Sienten la espuma salada cuando vuelan al ras de las olas desde el turquesa del Caribe al azul intenso del Pacífico. Llevan a cabo misiones en medio del calor agobiante de los desiertos de Oriente Medio y en la congelada Escandinavia. La administración Obama está emprendiendo una guerra secreta por todo el planeta cuya magnitud total no se había revelado nunca del todo, hasta ahora.


A partir del 11 de septiembre de 2001, las fuerzas de Operaciones Especiales de EEUU han ido creciendo de forma inimaginable tanto en efectivos como en presupuesto. Más revelador ha sido, sin embargo, el aumento en los despliegues de operaciones especiales a nivel global. Esa presencia –en estos momentos en casi el 70% de las naciones del mundo- proporciona nuevas pruebas del tamaño y alcance de una guerra secreta que se está librando desde Latinoamérica a las tierras más remotas de Afganistán, desde las misiones de entrenamiento con sus aliados africanos a las operaciones de espionaje lanzadas en el ciberespacio...

domingo, 1 de diciembre de 2013

El club 'Eyes five' o los cinco países que no se espían unos a otros

Nace de la colaboración de inteligencia estadounidenses y británicos en la Segunda Guerra Mundial, un club privado de largo apodado los "Cinco Ojos". Los miembros son los cinco países de habla Inglés que comparten prácticamente toda la inteligencia - y se comprometen a no practicar su oficio en sí. Un ex alto funcionario de EE.UU. contra el terrorismo lo llamó "el círculo íntimo de nuestros aliados muy cercanos, que se necesitan para espiar a los demás."

Todo empezó con un acuerdo secreto de 7 páginas alcanzado en 1946 entre  los EE.UU. y el Reino Unido, "Acuerdo Comunicación británico-estadounidense", más tarde llamado UKUSA. En un principio su objetivo era la Unión Soviética y sus satélites de Europa del Este. Pero después de que Canadá se unió en 1948, y Australia y Nueva Zelanda en 1956, los "Cinco Ojos" nació, y tenía un alcance global. Se comprometieron a compartir información de inteligencia - sobre todo los resultados de la vigilancia electrónica de las comunicaciones - y no llevar a cabo dicha vigilancia el uno del otro. Rumores de existencia del club aparecieron ocasionalmente en la prensa, pero no fue reconocido y desclasificado oficialmente hasta 2010, cuando la sede de Gran Bretaña Vías Generales de Comunicación, o GCHQ, liberaron algunos de los documentos fundacionales .


El "Club de los cinco ojos" nació a partir de la estrechísima colaboración en materia de espionaje que mantuvieron Estados Unidos y Reino Unido durante la II Guerra Mundial, en particular por el trabajo en el británico Bletchley Park para descifrar los códigos alemanes y japoneses.
Para los descifradores, colaborar ayudaba a superar algunos desafíos técnicos y a hacer posible la intercepción de comunicaciones por todo el mundo.

De ésta experiencia surgió lo que al principio se llamó BRUSA y después UKUSA, una alianza para compartir información de inteligencia formada en marzo de 1946.

Los detalles del acuerdo inicial fueron mantenidos en secreto durante décadas, hasta que ambos países los hicieron públicos en 2010, revelando un pacto sin parangón en los servicios secretos occidentales.
Nada más empezar la Guerra Fría, surgen el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno Británico (GCHQ, por sus siglas en inglés) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Ambas comienzan una cooperación extremadamente estrecha, el corazón de lo que se ha conocido siempre como la "relación especial".
La alianza fue posteriormente abierta a tres países angloparlantes, Australia, Canadá y Nueva Zelanda, y se conformó el "Club de los cinco ojos".

¿COMO FUNCIONA?

La base del funcionamiento del club es, además de compartir información, no espiarse mutuamente.
Los servicios de inteligencia de ambos países, la CIA y el MI6, no llevan a cabo operaciones en los países del club sin permiso y aunque también comparten información, no es ni de lejos de manera tan estrecha como el GCHQ y la NSA. 
El GCHQ y la NSA se dedican a la inteligencia de señales, que abarca la inteligencia de comunicaciones (entre personas) y la inteligencia electrónica, y suele implicar bastante criptografía para descifrar códigos.
Bajo UKUSA comparten casi todo y nunca señalan como objetivos a ciudadanos de uno u otro país sin permiso.
Un documento filtrado por el exanalista de la NSA Edward Snowden revela que la colaboración en el club alcanza a información compartida por otros países fuera del club, conocidos como "terceros".
Así, un acuerdo entre la NSA e Israel publicado por el diario The Guardian señala que el país hebreo "reconoce el acuerdo de la NSA con Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Reino Unido que requiere proteger la información relacionada con individuos de esos países usando procedimientos de salvaguarda similares a los empleados para estadounidenses".

De alguna manera, el propio caso de Edward Snowden muestra lo estrecha que es la alianza. Es estadounidense, pero tuvo acceso a miles de documentos de la inteligencia británica. Y por tanto, el GCHQ, de una extraña manera, fue víctima de la intimidad en el club.
Pero dado que la NSA es su mayor y más importante socio, los británicos tendrán cuidado en no quejarse demasiado.
Sólo porque un país no está en el club, no implica que no pueda haber cooperación.
Los estadounidenses defienden que recopilan tantos datos sobre llamadas telefónicas en Europa porque buscan sospechosos de estar implicados en complots terroristas y comparten lo que descubren con organismos de inteligencia nacionales.
"Si los franceses supieran exactamente de qué se trataba, aplaudirían y abrirían botellas de champán. Es algo bueno, los mantiene seguros. Da seguridad a EE.UU. y también a los aliados europeos", le dijo a CNN el congresista Mike Rogers, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

¿SE AMPLIARA EL CLUB?

Ahora bien, mientras todo esto puede explicar una parte del espionaje, no sirve para justificar las escuchas telefónicas a la canciller alemana, Angela Merkel, o los micrófonos ocultos en las oficinas de la Unión Europea.
Eso parece más bien el tradicional espionaje estado a estado y es lo que más irrita a los europeos, aunque de puertas para fuera hagan más ruido con la recolección de datos en llamadas a sus ciudadanos.

Alemania y Francia pueden buscar acuerdos para poner fin a estas prácticas. Pero una cuestión interesante es hasta qué punto realmente quieren un pacto de no espionaje como el que tienen los británicos e incluso entrar en el club, o algo similar.
Sin embargo, hay una regla general de la inteligencia que dice que cuanto más se comparte un secreto, menos secreto es.Y esa es una razón para ser escéptico con lo de compartir mucha inteligencia con toda la Unión Europea, los secretos pueden no ser secretos entre los 28.

¿Podría algo así ser posible con algunos de los países de la Unión Europea? Hay oficiales de inteligencia británica que se cree que apoyan el profundizar las relaciones con algunos aliados europeos, aunque hacerlos miembros plenos del "Club de los cinco ojos" es ya otra cosa.

Pero, ante la más que probable posibilidad de que aparezcan más revelaciones comprometedoras, la forma en que funciona el club va a tener que cambiar.