sábado, 22 de junio de 2013

España aumenta la venta de armamento a países “muy preocupantes”


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Aviones, buques de guerra, material antidisturbios, rifles, obuses, cañones, morteros, armas contracarro, lanzaproyectiles, lanzallamas, bombas, torpedos, granadas, botes de humo, cohetes, minas, misiles, visores, gases lacrimógenos. España ha autorizado en un año y medio la venta a al menos 17 países donde se violan sistemáticamente los derechos humanos o donde existe un conflicto latente o permanente. Sri Lanka, Tailandia, Marruecos o Guinea Conakry son algunos ejemplos que organizaciones como Greenpeace, Amnistía Internacional, Intermón Oxfam o Fundación per la Pau han definido como “muy preocupantes” en un documento de análisis.



El Gobierno autorizó la exportación a países convulsos como Sri Lanka, Colombia o Guinea Conacry

Las operaciones se deciden en una comisión del Ministerio de Comercio donde también está el CNI



Paso atrás. ¿Cómo funciona la venta de armas? ¿No obedece al libre mercado? No solamente. La fabricación de armamento y la negociación con sus compradores sí corresponde a empresas privadas, pero la venta solo se produce con autorización directa del Gobierno. Existe una comisión, cuyas deliberaciones son secretas y cuyas decisiones se conocen hasta con un año de retraso, que depende del Ministerio de Industria y Comercio (no del de Defensa; no del de Exteriores) y donde también se sienta el director de Inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), además de otros altos representantes de Interior o Defensa.
Las organizaciones de derechos humanos habían “acogido con satisfacción” la ley de 2007 que regulaba la venta de armamento porque, entre otras cosas, el artículo 8 explicita en qué casos se deben rechazar los acuerdos. Sin embargo, si ponemos el texto de ese artículo 8 junto al balance de operaciones realizadas, asoman las contradicciones. La ley deja claro que no se autorizará las exportaciones de armas “cuando existan indicios racionales de que…”
(…) perturben la paz, la estabilidad o la seguridad en un ámbito mundial o regional, (…)
Las empresas españolas han ganado 15 millones de euros, con autorización del Gobierno, en la venta de armas “de caza” y munición a Ghana. Las organizaciones sociales consideran que hay un “preocupante desfase” entre las estadísticas oficiales y los registros aduaneros y temen que las armas exportadas a Ghana puedan terminar en países vecinos con altísimo riesgo de una escalada de violencia, como Nigeria, Níger o Togo.
(…) puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, (…)
El caso de Sri Lanka es el que más escandaliza a las ONG. En mayo de 2009, la ofensiva militar final del Gobierno contra la insurgencia tamil dejó por el camino siete mil civiles muertos y trece mil heridos, ejecuciones, torturas, reclutamientos forzoso y violencia sexual. “Esto es con diferencia lo más atroz que he visto”, dijo el secretario General de la ONU Ban Ki-moon cuando visitó algunos de los campos de los cientos de miles de refugiados. La eclosión de violencia en Sri Lanka no ocurrió de la noche a la mañana, pero el comercio de armas de España con este país no se detuvo hasta mayo. De enero a mayo, España autorizó 1,1 millones de euros en exportaciones de “bombas, torpedos, cohetes y misiles” a Sri Lanka.
“No tiene sentido solo cesar las autorizaciones de las exportaciones cuando hay una ofensiva grave y mediatizada”, denuncian las ONG, “sin haberse cuestionado anteriormente el haber alimentado durante años el conflicto con exportaciones de material de defensa”.
 
 

Soldados de la junta militar de Guinea Conakry, uno de los destinos más "preocupantes" del armamento fabricado en España


España autorizó en los primeros meses de 2009 la venta de armas y cartuchos de escopeta por valor de 2,4 millones de euros a Guinea Conakry, donde en 2008 hubo un golpe de Estado condenado por toda la comunidad internacional, incluída la Unión Africana, con masacres que se cebaron especialmente con brutalidad contra las mujeres. En septiembre de 2009, con parte de las armas españolas ya en circulación, la policía mató a 150 personas en una manifestación, que obligó a la UE a suspender la venta de armas a este país. Para las organizaciones sociales, España y otros países han hecho “caso omiso del preocupante historial de las fuerzas de seguridad guineanas, que ha empeorado si cabe desde el golpe de estado de 2008″.
(…) puedan ser utilizados de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represión interna (…)
En periodismohumano hemos podido leer esta misma semana casos de represión en Marruecos, uno de los grandes compradores de armas a España, en su permanente conflicto con el Sáhara Occidental. El reino de Mohamed VI compró a empresas españolas armas, aviones y munición por valor de 145 millones de euros entre enero de 2008 y junio de 2009.
Lo mismo ocurre con Tailandia y la lucha de poder en sus calles que estamos contando en El gran juego, a la que las empresas españolas vendieron 50 millones de euros en aeronaves. O con Indonesia o Malasia, donde se ha documentado “numerosos casos de uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad”. O con Cuba, donde han ido a parar 0,5 millones de euros en materiales antidisturbios.
(…) o en situaciones de violación de derechos humanos”
Colombia es uno de los países más críticos en opinión de las organizaciones de derechos humanos. “Todas partes implicadas en el conflicto colombiano – fuerzas de seguridad, paramilitares y grupos guerrilleros – son responsables de graves violaciones y abusos contra los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario”, según su análisis. España envió a Colombia bombas, torpedos y aviones, cohetes, misiles, aviones por valor de 142 millones de euros en 2008. En la primera mitad de 2009 consta la venta de un avión valorado de 31 millones.
A la vecina Venezuela, que ha escenificado varias veces en los últimos meses su tensión con Colombia, llegaron 95 millones euros en buques de guerra, material antidisturbios y agentes químicos en 2008 y apenas 0,4 millones en la primera mitad de 2009.
 
El análisis también pone el foco sobre las empresas privadas que Estados Unidos contrata para descargar de trabajo y riesgos a sus soldados y que han sido muy criticadas tanto dentro como fuera de su propio país. La más importante, Blackwater, hasta se ha tenido que cambiar el nombre y ahora se llama Xe Services. Las organizaciones exigen saber si esas subcontratas usan armas españolas y si Estados Unidos las revende. En la lista de países “preocupantes” están también y por diferentes motivos Turquía, Pakistán, Angola, Irán, Sudán o Israel.
Lo que piden las ONG en todos estos casos es garantías: que se explique en qué se ha basado España para decidir que todas esas operaciones no debían ser rechazadas. Que se dé detalle sobre qué compra-ventas han sido desautorizadas, algo que actualmente queda en secreto. Que se explique en qué informes o fundamentos internacionales se asientan las decisiones, ya que la propia ley establece que para tomarlas “se tendrán en cuenta la información facilitada por organizaciones y centros de investigación de reconocido prestigio en el ámbito del desarrollo, el desarme y los derechos humanos”.
 

¿Cuántos civiles palestinos habrán matado nuestras armas?
El 27 de enero de 2009, en el programa de televisión Tengo una pregunta para usted, el presidente del Gobierno de España contestaba sobre la venta de armamento a Israel: “Es absolutamente insignificante el volumen de ventas [a Israel], que no llega o pasa de un millón de euros (…) Estoy convencido de que nuestros componentes no se han utilizado para eso [matar palestinos] Nuestro Gobierno ha hecho de la lucha por la paz y la seguridad en muchos países del mundo una acción permanente”. Al consultarse los datos definitivos de 2008, meses después, se comprueba que España había exportado a Israel 2,5 millones de euros en armas, bombas, torpedos, cohetes, misiles, sistemas de dirección de tiro, aeronaves o equipos electrónicos. Sin embargo, durante los primeros 6 meses de 2009, tras la invervención de Zapatero en este programa, la operación más importante de venta a Israel autorizada por España es la venta de ordenadores a Israel por valor 0,8 millones.
 
Juan Luis Sánchez-PeriodismoHumano

sábado, 15 de junio de 2013

La militarización de Internet en España


El Ministerio de Defensa asegura que España sufrió en el año 2012 un centenar de ataques cibernéticos a sus infraestructuras (¿infraestructuras civiles o militares? ¿qué tipos de ataques?). Hemos intentado contactar con el Departamento de prensa del Estado Mayor de “Defensa” (EMAD) sin éxito, y seguimos sin poder averiguar lo que entienden por un ataque cibernético y el calibre de los mismos.
 
 
El flamante Mando Conjunto de Ciberdefensa
El Consejo de Ministros aprobó a finales de mayo de este año -con el beneplácito del PSOE y sin contar con el resto de fuerzas políticas- un reglamento sobre la nueva Estrategia de Seguridad Nacional que contemplaba a su vez la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, que presidirá el jefe del Gobierno de turno y en el que -y aquí viene lo importante- se daba luz verde a la creación del llamado Mando Conjunto de Ciberdefensa.
 
¿Para qué quiere estar el Ejército en Internet? ¿De quién nos quieren proteger?
De los ciberdelitos se encargan las fuerzas de seguridad del Estado (incluyendo también a las policías autonómicas), quedando la parte de inteligencia (espionaje) para el CNI. Este formaba parte tradicionalmente de Defensa, hasta la llegada de Mariano Rajoy al poder. Desde entonces, depende del Ministerio de Presidencia y, concretamente, de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.
Para la protección de Infraestructuras técnicas existe desde hace años el Centro Nacional para la Protección de las Infraestructuras Críticas (CNPIC), que depende del Ministerio del Interior.
Todo ello sin contar con el SITEL (Sistema Integrado de Interceptación de Telecomunicaciones). Este sistema de escuchas telefónicas es usado por la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Centro Nacional de Inteligencia.
La respuesta: Para hacer la guerra, como siempre.
 
El Mando Conjunto de Ciberdefensa podrá planear ataques
El Mando Conjunto de Ciberdefensa tiene como misión “la respuesta oportuna, legítima y proporcionada en el ciberespacio ante amenazas o agresiones que puedan afectar a la Defensa Nacional”. Lo de siempre, la mejor defensa… un buen ataque. Las amenazas están recogidas y definidas en el Plan de Estrategia de Seguridad Nacional aprobado por el PP y el PSOE (insisto, sin contar con el resto de fuerzas políticas) en el que se definían 12 riesgos de seguridad nacional y en el que se repiten y mezclan -de forma interesada- conceptos como los boicots a suministros energéticos, el espionaje, los ataques a infraestructuras críticas, los conflictos armados y el terrorismo, para sacarse de la manga uno nuevo de trinca: el ciberterrorismo, en el que de forma soslayada se incluye también como amenaza al ciberactivismo.
En menos de un año, las aspiraciones de los militares se han visto colmadas: El Ejército podrá intervenir en Internet. Hace menos de un año, la revista especializada en Defensa  Atenea Digital se  hacía eco de la noticia al informar de la primera simulación de un ciberataque. <<Por su parte, el Jefe del Estado Mayor Conjunto (JEMAD) acaba de proponer al ministro Pedro Morenés la necesidad de crear un Mando de Ciberseguridad en España, aspiración que podría cristalizar en 2013.>>  Y puntuales a su cita, el Mando Conjunto de Ciberdefensa estará operativo este verano.
 
Las misiones del Mando Conjunto de Ciberdefensa
No se limitarán exclusivamente al ámbito militar y también “protegerán” sistemas civiles. El nuevo organismo podrá planear y ejecutar estas acciones relativas en las redes y sistemas de información y telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas y en otras redes y sistemas que se le encomienden, por lo que no se limitará a la protección de los sistemas de utilización puramente militar. De esta manera, el Ejército entra de lleno en Internet. Si Internet es el mejor representante de la revolución digital, el Ejército es el mejor ejemplo de la involución humana. Internet en España podrá quedar legalmente bloqueada ante casos de emergencia nacional. La indefinición de ataque es tan vaga e imprecisa que siempre podrán existir excusas para realizar acciones de guerra.
Podrá “atacar” cuando esté en peligro la Defensa Nacional (sic): En caso de que se produzcan ciberataques (el CNI afirma que en un año recibió 200 ataques), el Mando de Ciberdefensa será el responsable de obtener, analizar y explotar la información de los incidentes y ejercerá la mencionada “respuesta oportuna, legítima y proporcionada en el ciberespacio”.
 
Concluyendo, ¿realmente se producen ataques?
En primer lugar, habría que aclarar que, como es lógico, las grandes infraestructuras (aeropuertos, puertos, centrales eléctricas, etc.), así como muchas grandes empresas -y no sólo las más importantes-, no se comunican vía Internet y no digamos ya las fuerzas de seguridad y el propio Ejército, pues disponen de sus propios sistemas de comunicación (mucho más avanzados que Internet). Y aquí radica el asunto. Con la excusa de los ciberataques, “Defensa”, el Ejército, militariza Internet. Todo ello en pos de nada, de nada beneficioso para Internet. Si algo cabe destacar en estas nuevas creaciones como el Mando de Ciberdefensa son tres elementos básicos:
 
-Que el objetivo último no es mejorar Internet, en ningún momento se habla de luchar contra el spam (auténtica lacra que genera más del 50% del tráfico de Internet y que genera enormes beneficios, especialmente con la venta de productos farmacéuticos) o la pornografía infantil y la trata de personas, cuya lucha, por otra parte, ya está encomendada a las fuerzas de seguridad.
 
-Que siguen la estela del modelo (conspiranoico) implantado en Estados Unidos tras los atentados del 11-S, donde existen decenas de entidades gubernamentales cuyo objetivo es proteger al país de ciberataques y que, evidentemente, lo que hacen es mover cantidades millonarias de dinero público en contratas con empresas de seguridad.
 
-Que se mezclan de forma deliberada delitos tangibles ya tipificados en el Código Penal con vaguedades tales como terrorismo cibernético; se hace un uso interesado del término terrorismo para entroncarlo con el activismo político, la piratería informática y la cacareada seguridad nacional; y, finalmente, la privacidad y los derechos fundamentales serán efectivamente virtuales para dejar de ser reales.
 
Jorge Izquierdo

sábado, 8 de junio de 2013

150 años de Bayer: del gas venenoso para los nazis, a la píldora abortiva PDD



En los folletos conmemorativos, la multinacional cita la invención de la aspirina, pero calla sobre otros muchos hitos.
Por ejemplo, la farmacéutica participó activamente en la guerra química y creó gases venenosos que probó y utilizó en el campo de concentración de Auschwitz.
Pero esto no ha sido suficiente: ahora se ha convertido en el líder mundial de la píldora abortiva PDD.

Si bien es cierto que Bayer se hizo famosa por la invención de la Aspirina en 1898, también lo es el hecho de que los 150 años que ahora conmemora la multinacional están plagados de episodios oscuros, incluso de crímenes.
Por ejemplo, y según denuncia la iniciativa ciudadana ‘Coordinación contra los peligros de Bayer’, el director general de Bayer durante décadas, Carl Duisberg, estuvo personalmente involucrado en el desarrollo de gas venenoso, conocido como ‘gas mostaza’, en la Primera Guerra Mundial e impulsó su utilización en el frente.
El propio Duisberg apoyó la fusión de la industria química alemana para crear la IG Farben en 1925, la empresa más grande de Europa. Más tarde, con la llega de los nazis al poder, el grupo fue uno de los que más donaciones aportó al partido. La empresa participó activamente en la guerra de conquista del III Reich.
La participación fue tal que el grupo se enfrentó a un juicio propio dentro de los juicios de Nuremberg. El Tribunal Internacional de Crímenes de Guerra declaró culpable a la compañía, pero los directivos condenados pudieron continuar sus carreras profesionales sin ningún problema: sus sentencias se perdieron misteriosamente. Uno de esos directivos, Fritz ter Meer, por ejemplo, fue nombrado presidente del consejo de supervisión de Bayer.
 
Pero la historia de la multinacional farmacéutica no termina ahí, ni mucho menos. Y es que, tras el fracaso del medicamento contra el colesterol -Lipobay- el presidente ejecutivo de la compañía, Marijn Dekkers, decidió que Bayer debía convertirse en líder de la anticoncepción. Por eso, en marzo de 2006 compró Schering, líder en la comercialización de las píldoras abortivas. La operación le costó la friolera de 16.300 millones de euros. Empeño, lo que es empeño, está claro que tenía. Y también está claro que a la multinacional alemana no le importa lo más mínimo que se maten seres humanos si eso da beneficios.
 
Pablo Ferrer
 

Lo que Usted ignora sobre el Grupo de Bilderberg


La idea de que el Grupo de Bilderberg es un embrión de gobierno mundial ha venido extendiéndose desde hace años. Por haber tenido acceso a los archivos de ese club tan secreto, Thierry Meyssan señala que esa imagen es una pista falsa destinada a enmascarar la verdadera identidad y la real función del Grupo: el Bilderberg es una creación de la OTAN. Su objetivo es convencer a los líderes y manipular a través de ellos a la opinión pública para llevarla a aceptar los conceptos y acciones de la alianza atlántica.
Desde 1954, un centenar de eminentes personalidades de Europa Occidental y de Norteamérica se reúnen anualmente –a puertas cerradas y bajo condiciones de estrecha protección– en el seno del Grupo de Bilderberg. La reunión dura 3 días y nada se publica sobre los temas tratados.
Después de la desaparición de la Unión Soviética, algunos periodistas comenzaron a interesarse por el Grupo de Bilderberg. Varios autores han visto en él el embrión de un gobierno mundial y de las principales decisiones políticas, culturales, económicas y militares de la segunda mitad del siglo XX, una interpretación que Fidel Castro ha retomado. Nada permite, sin embargo, confirmarla o desmentirla (ver artículo al respecto sobre el Nuevo Orden Mundial para tener una idea de lo que esto implica).
En aras de saber lo que realmente es y lo que no puede ser el Grupo de Bilderberg, me di a la tarea de buscar documentos y testigos. Tuve acceso a todos sus archivos correspondientes al periodo que va desde 1954 hasta 1966 y a muchos documentos posteriores y he podido conversar con uno de sus antiguos invitados, a quien conozco desde hace mucho tiempo. Ningún periodista, ni ciertamente los exitosos autores que han popularizado los actuales clichés, ha tenido acceso a tantos documentos internos del Grupo de Bilberberg.

 
Primera reunión del Grupo en el hotel Bilderberg (1954)

La primera reunión

Setenta personalidades provenientes de 12 países participan en 1954 en la primera reunión del Grupo, un seminario de 3 días, del 29 al 31 de mayo, que se desarrolla cerca de Arnhem, en los Países Bajos. Los invitados se reparten entre dos hoteles cercanos pero los debates se desarrollan en el establecimiento principal con cuyo nombre se conocerá el Grupo.
Las invitaciones, que llevan el membrete del Palacio de Soestdijk (una de las cuatro residencias oficiales de familia real de los Paises Bajos) resultan bastante oscuras:

"Apreciaría muchísimo su presencia en el congreso internacional, sin carácter oficial, que tendrá lugar en los Países Bajos a finales del mes de mayo. Este congreso desea estudiar cierto número de cuestiones de gran importancia para la civilización occidental y tiene como objetivo estimular el 'goodwill' (buena voluntad en español) y el entendimiento recíproco gracias al libre intercambio de puntos de vista".

Las invitaciones llevan la firma del príncipe consorte de los Países Bajos, Bernhard zur Lippe-Biesterfeld, y van acompañadas de varias páginas informativas de índole administrativa sobre el transporte y el alojamiento. Lo más que permiten saber es que habrá delegados de Estados Unidos y de 11 Estados de Europa Occidental y que se realizarán 6 sesiones de trabajo de 3 horas cada una.
Dado el pasado nazi del príncipe Bernhard, quien fue miembro de la caballería SS hasta su matrimonio, en 1937, con la princesa Juliana, y el contexto del mccarthysmo de aquella época, resulta evidente que las "cuestiones de gran importancia para la civilización occidental" tienen que ver con la lucha contra el comunismo.
 
Ya en el lugar del encuentro, los dos presidentes de la reunión –el empresario estadounidense John S. Coleman y el ministro saliente de Relaciones Exteriores de Bélgica Paul van Zeeland– mitigan la impresión de los invitados. Coleman es un militante del libre mercado mientras que el ministro Van Zeeland es un partidario de la Comunidad Europea de Defensa (CED) [1]. Finalmente, los participantes verán, en un extremo de la tribuna, a Joseph Retinger, la eminencia gris de los británicos. Todo ello parece indicar que las monarquías holandesa y británica apadrinaron la realización de la reunión en apoyo a la Comunidad Europea de Defensa y al modelo económico del capitalismo de libre mercado en oposición al antiamericanismo que promueven comunistas y gaullistas.
Las apariencias, sin embargo, son engañosas. No se trata de hacer campaña a favor de la CED, sino de movilizar a las élites a favor de la guerra fría.
La personalidad escogida para convocar a los invitados fue Su Alteza Real el príncipe Bernhard porque su condición de príncipe consorte le confiere un carácter estatal, sin ser por ello oficial.
Tras él se esconde el verdadero promotor del encuentro: una organización intergubernamental interesada en manipular a los gobiernos de algunos de los Estados que la conforman.
Por aquel entonces, John S. Coleman no se ha convertido aún en presidente de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, pero acaba de crear el Comité de Ciudadanos por una Política Nacional de Comercio (Citizen's Commitee for a National Trade Policy, CCNTP). Afirma que la libertad de comercio absoluta, o sea la renuncia a todos los derechos de aduana, permitirá a los aliados de Estados Unidos acrecentar sus propias riquezas y financiar la Comunidad Europea de Defensa, léase emprender el rearme de Alemania e integrar su potencial militar a la OTAN.
 
Los documentos que obran en nuestro poder demuestran, sin embargo, que el CCNTP lo único que tiene de “ciudadano” es el nombre. Se trata en realidad de una iniciativa de Charles D. Jackson, el consejero de la Casa Blanca a cargo de la guerra sicológica. A la cabeza de la operación se encuentra William J. Donovan, el ex jefe de la OSS (el servicio de inteligencia estadounidense creado durante la Segunda Guerra Mundial), ahora encargado de crear la rama estadounidense del nuevo servicio secreto de la OTAN, el Gladio [2].
Paul van Zeeland no sólo es el promotor de la Comunidad Europea de Defensa. Es además un político de mucha experiencia. Al término de la ocupación nazi presidió la Liga Independiente de Cooperación Europea (LICE) que tenía como objetivo la creación de una unión aduanera y monetaria, organización que fue instaurada por el ya mencionado Joseph Retinger.
El propio Retinger, quien funge como secretario en el encuentro de Bilderberg, sirvió durante la guerra en los servicios secretos ingleses (SOE) del general Colin Gubbins. En el Reino Unido, Retinger, un aventurero polaco, fue consejero del gobierno de Sikorski en el exilio. En Londres, protagonizó el microcosmo de los gobiernos creados en el exilio, lo cual le proporcionó múltiples contactos en la Europa liberada del fascismo.
Su amigo Sir Gubbins abandonó oficialmente los servicios secretos británicos y el SOE fue disuelto. Dirige entonces una pequeña empresa de tapices y productos textiles que le sirve de "pantalla". En realidad, Gubbins está a cargo de la creación de la rama inglesa del Gladio. Después de haber participado en todas las reuniones preparatorias del congreso de Bilderberg, se encuentra entre los invitados, sentado al lado de Charles D. Jackson.
Los participantes ignoran que son en definitiva los servicios secretos de la OTAN quienes realmente dan origen al encuentro Bilderberg. El príncipe Bernhard, Coleman y Van Zeeland sirven de fachada.
 
Aunque periodistas imaginativos hayan creído encontrar en el grupo de Bilderberg la voluntad de crear un gobierno mundial oculto, este club de personalidades influyentes no es más que una herramienta de cabildeo que la OTAN utiliza para promocionar sus propios intereses. Esto es mucho más serio y mucho más peligroso ya que es la OTAN la que ambiciona convertirse en un gobierno mundial oculto capaz de perpetuar el statu quo internacional y la influencia de Estados Unidos.
 
Además, en las siguientes reuniones la seguridad del Grupo de Bilderberg no estará en manos de la policía del país donde se organiza el encuentro sino que será cuestión de los soldados de la OTAN.
Entre los 10 oradores inscritos se destacan dos ex primeros ministros –el francés Guy Mollet y el italiano Alcide de Gasperi–, tres responsables del Plan Marshall, el halcón de la guerra fría Paul H. Nitze y, sobre todo, un poderosísimo financiero, David Rockefeller.
Según los documentos preparatorios, una veintena de participantes están al tanto del secreto. Conocen más o menos en detalle quiénes son los que realmente manejan el show y han redactado de antemano sus intervenciones. Hasta los menores detalles están previstos y no se deja ni el más mínimo espacio a la improvisación. Por su parte, los demás participantes, unos cincuenta, ignoran por completo lo que se está tramando. Han sido escogidos para que ejerzan su influencia sobre sus respectivos gobiernos y sobre la opinión pública de sus países respectivos. Así que el seminario ha sido organizado para convencerlos y para llevarlos a que se impliquen en la propagación de los mensajes que se quiere divulgar.
En vez de abordar los grandes problemas internacionales, las intervenciones analizan la supuesta estrategia ideológica de los soviéticos y explican el método a seguir para contrarrestarla en el "mundo libre".
Las primeras intervenciones evalúan el peligro comunista. Los "comunistas conscientes" son individuos que pretenden poner su patria al servicio de la Unión Soviética para imponerle al mundo un sistema colectivista. Y hay que combatirlos. Pero se trata de una lucha difícil ya que estos "comunistas conscientes" están diseminados por toda Europa dentro de una masa de electores comunistas que nada saben de sus siniestros propósitos y que los siguen con la esperanza de obtener mejores condiciones sociales.
La retórica se endurece poco a poco. El "mundo libre" debe enfrentar el "complot comunistas mundial",  no sólo de forma general sino dando también respuesta a problemas concretos vinculados a las inversiones estadounidenses en Europa y la descolonización.
 
Finalmente, los oradores abordan el problema principal que, según afirman ellos, los soviéticos están explotando en su propio beneficio: por razones culturales e históricas, los responsables políticos del "mundo libre" emplean argumentos diferentes en Estados Unidos y en Europa, argumentos que a veces se contradicen. El caso más emblemático es el de las purgas que organiza el senador McCarthy en Estados Unidos. Estas resultan indispensables para salvar la democracia, pero el método utilizado es visto en Europa como una forma de totalitarismo.
El mensaje final es que no hay negociación diplomática ni compromiso posible con los "Rojos". Hay impedir, cuesto lo que cueste, que los comunistas logren desempeñar un papel en Europa Occidental. Pero habrá que actuar con astucia. Como no podemos arrestarlos y fusilarlos, habrá que neutralizarlos con discreción, sin que los electores se den cuenta. O sea, la ideología que se desarrolla en el encuentro es la de la OTAN y el Gladio. Nunca se dijo allí que se recurriría al fraude electoral ni que los indecisos serían asesinados, pero todos los participantes admitieron que, para salvar el "mundo libre", había que poner las libertades entre paréntesis.
 
Aunque el proyecto de la Comunidad Europea de Defensa (CED) fracasó 3 meses más tarde debido a los golpes que le asestaron tanto diputados comunistas como "nacionalistas extremistas", o sea los gaullistas, su objetivo no era en realidad apoyar la creación de la CED ni ninguna otra medida política en particular sino divulgar una ideología en el seno de la clase dirigente y transmitirla después, a través de dicha clase, al resto de la sociedad. Objetivamente, los ciudadanos de Europa Occidental disponían cada vez más de información sobre las libertades que no tenían los habitantes de Europa Oriental, pero tenían cada vez menos conciencia de las libertades que ellos mismos iban perdiendo en Europa Occidental.
 
 

El grupo Bilderberg se convierte en una organización

Un segundo congreso se organiza entonces en Francia, del 18 al 20 de marzo de 1955, en la localidad de Barbizon.
Poco a poco va imponiéndose la idea de que estos congresos van a realizarse cada año y de que es necesario conformar una secretaría permanente. El príncipe Bernhard se aparta luego al evidenciarse su participación en un caso de tráfico de influencia –el escándalo Lockheed-Martin. Cede entonces la presidencia al ex primer ministro británico Alec Douglas Home (de 1977 a 1980). La presidencia del Grupo de Bilderberg será ocupada posteriormente por el ex canciller y presidente de la RFA Walter Scheel (de 1981 a 1985), el ex gobernador del Banco de Inglaterra Eric Roll (de 1986 a 1989), el ex secretario general de la OTAN Peter Carrington (de 1990 a 1998) y finalmente por el ex vicepresidente de la Comisión Europea Etienne Davignon (desde 1999).
El presidente del Grupo Bilderberg contó durante mucho tiempo con la ayuda de dos secretarios generales, uno para Europa y Canadá -los Estados vasallos- y otro para Estados Unidos -el monarca-. Pero actualmente existe un sólo secretario desde 1999.
 
De un año a otro, los debates son muy repetitivos. Es por eso que no son los mismos invitados. Hay siempre un núcleo central que se encarga de preparar el seminario de antemano y otros personajes que vienen por primera vez, a los que se les inculca la retórica atlantista del momento.
Los encuentros anuales reúnen actualmente más de 120 participantes, un tercio de los cuales son miembros del núcleo. La Alianza atlántica los selecciona según la importancia de sus contactos y su capacidad de influencia, independientemente de las funciones que ejerzan en la sociedad, y siguen siendo miembros del núcleo central cuando cambian de ocupación.
Veamos la lista exacta de dicho núcleo, incluyendo a los miembros del Consejo de administración, que sirven de vitrina para los invitados, y algunos de los miembros que se mantienen menos visibles para no asustar a los nuevos.


Consejo de administración 

Josef Ackermann
Banquero suizo, director del Deutsche Bank, vicepresidente del Foro de Davos.
Roger C. Altman
Banquero estadounidense, ex consejero de las campañas electorales de John Kerry y de Hillary Clinton, director del banco de negocios Evercore Partners Inc.
Francisco Pinto Balsemao
Ex primer ministro socialista de Portugal (de 1981 a 1983), presidente fundador del principal grupo portugués de televisión SIC. (T)
Fran Bernabe
Banquero italiano, actual propietario de Telecom Italia (T)
Henri de CastriesPresidente-director general de la compañía francesa de seguros AXA
Juan Luis CebriánDirector del grupo español de prensa escrita y audiovisual Prisa.
W. Edmund ClarkBanquero canadiense, Presidente del Toronto-Dominion Bank Financial Group
Kenneth Clarke
Ex vicepresidente de British American Tobacco (de 1998 a 2007), canciller y ministro británico de la Justicia, vicepresidente de Movimiento Europeo UK.
George A. DavidPresidente-director general de Coca-Cola.
Etienne Davignon
Hombre de negocios belga, ex vicepresidente de la Comisión Europea (de 1981 a 1985), actual vicepresidente de Suez-Tractebel.
Anders Eldrup
Presidente-director generak de la compañía danesa de gas y petróleo DONG Energy.
Thomas Enders Director de Airbus.
Victor Halberstadt
Profesor de economía en la universidad holandese de Leiden, funge como consejero de diversas empresas como Goldman Sachs y Daimler-Chrysler.
James A. Johnson
Financiero estadounidense, fue uno de los principales responsables del Partido Demócrata y estuvo entre los artífices de la investidura de Barack Obama. Es vicepresidente del banco de negocios Perseus.
John Kerr of Kinlochard
Ex embajador del Reino Unido en Washington, vicepresidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell (T)
Klaus Kleinfeld
Presidente-director general alemán del gigante estadounidense del aluminio Alcoa.
Mustafa V. Koç
Presidente-director general del holding Koç, la empresa más importante de Turquía.
Marie-Josée Drouin-Kravis
Editorialista sobre temas económicos en la prensa escrita y audiovisual de Canadá. Investigadora del extremadamente militarista Hudson Institute. Es la tercera esposa de Henry Kravis.
Jessica T. Mathews
Ex directora de asuntos globales en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Actual directora de la Fundación Carnegie.
Thierry de Montbrial
Economista, director fundador del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI) y de la World Policy Conference.
Mario Monti
Economista italiano, ex comisario europeo para la competencia (de 1999 a 2005), cofundador del Spinelli Group por el Federalismo europeo.
Egil Myklebust
Ex presidente del patronato noruego, director de Scandinavian Airlines System (SAS).
Matthias NassDirector adjunto del diario alemán Die Zeit
Jorma Ollila
Hombre de negocios finlandés, ex presidente-director general de Nokia, actual presidente del grupo petrolero Royal Dutch Shell.
Richard N. Perle
Ex presidente del Consejo de Consulta de Defensa del Pentágono, es uno de los principales líderes de los llamados straussianos (los discípulos de Leo Strauss) y, por lo tanto, importante figura de los neoconservadores.
Heather Reisman
Mujer de negocios canadiense, Presidenta-directora general del grupo de edición Indigo-Chapters.
Rudolf ScholtenEx ministro de Finanzas de Austria, gobernador del Banco Central.
Peter D. Sutherland
Ex comisario europeo irlandés para la competencia. Fue posteriormente director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Actual presidente de Goldman Sachs International. Ex presidente de la sección europea de la Comisión Trilateral y vicepresidente de la European Round Table of Industrialists, actual presidente de honor del Movimiento Europeo en Irlanda.
J. Martin Taylor
Ex diputado británico, Presidente-director general del gigante de la química y de la actividad agroalimentaria Syngenta.
Peter A. Thiel
Jefe de empresa estadounidense, Presidente-director general de PayPal, presidente de Clarium Capital Management y, debido a esa posición, accionista de Facebook.
Daniel L. VasellaPresidente-director general del grupo farmacéutico suizo Novartis.
Jacob WallenbergBanquero sueco, es administrador de numerosas compañías transnacionales.
 
 

Miembros disimulados del núcleo

Carl Bildt
Ex primer ministro liberal de Suecia (de 1991 a 1994), ex enviado especial de la Unión Europea y posteriormente de la ONU en los Balcanes (de 1995 a 1997 y de 1999 a 2001), actual ministro sueco de Relaciones Exteriores. (T)
Oscar BronnerPresidente-director general del diario austriaco Der Standard.
Timothy C. CollinsFinanciero estadounidense, director del fondo de inversiones Ripplewood. (T)
John Elkann
Presidente-director general del grupo automovilístico italiano Fiat (su abuelo Gianni Agnelli fue durante 40 años uno de los promotores del Grupo de Bilderberg. Heredó la fortuna familiar luego del deceso, por causas naturales, de su abuelo Giovanni y de la prematura muerte de su tío Edoardo, quien se había convertido al Islam chiíta. Existe la convicción, en fuentes policiales, de que Edoardo fue asesinado para que la fortuna volviera a la rama judía de la familia).
Martin S. Feldstein
Ex consejero económico de Ronald Reagan (de 1982 a 1984) y actual consejero económico de Barack Obama. Fue también consejero de George W. Bush para la inteligencia exterior. Imparte clases en Harvard. (T)
Henry A. Kissinger
Ex consejero de seguridad nacional de Estados Unidos y ex secretario de Estado, personalidad central del complejo militaro-industrial estadounidense, actual presidente de la firma de consejería Kissinger Associates.
Henry R. Kravis
Financiero estadounidense a cargo del manejo del fondo de inversiones KKR. Es uno de los principales recolectores de fondos del Partido Republicano.
Neelie Kroes
Ex ministra holandesa de Transporte, comisaria europea para la competencia y actual comisaria para la sociedad numérica.
Bernardino Léon Gross
Diplomática española, secretaria general de la presidencia del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
Frank McKenna
Ex miembro de la Comisión de Vigilancia de los servicios de inteligencia canadienses, embajador de Canadá en Washington (de 2005 a 2006), vicepresidente del Banco Toronto-Dominion.
Beatriz de los Países BajosReina de Holanda. Es la hija del príncipe Bernhard.
George Osborne
Ministro británico de Finanzas. Este personaje neoconservador es considerado como un euroescéptico, lo cual implica que se opone a la integración del Reino Unido a la Unión Europea, aunque sí es partidario de la organización del continente en el seno de la UE.
Robert S. Prichard
Economista canadiense, director del grupo de prensa escrita y audiovisual Torstar.
David Rockefeller
Es el patriarca de una larga dinastía de financieros y el más antiguo miembro del núcleo del Grupo de Bilderberg. Es también presidente de la Comisión Trilateral, organización similar en la que participan personajes asiáticos.
James D. Wolfensohn
Financiero australiano que adoptó la nacionalidad estadounidense para convertirse en presidente del Banco Mundial (de 1995 a 2005). Actual director de la firma de consejería Wolfensohn & Co.
Robert B. Zoellick
Diplomático estadounidense, ex delegado de Comercio de Estados Unidos (de 2001 a 2005), actual presidente del Banco Mundial.
Los miembros del Grupo de Bilderberger no implican en el Grupo a las empresas o instituciones en las que trabajan. Es, sin embargo, interesante observar la diversidad de sectores en los que desarrollan sus actividades.
 


El grupo de influencia de la organización militar más poderosa del mundo

La cantidad de temas abordados en los encuentros anuales del Grupo de Bilderberg ha ido en aumento en los últimos años, en función de la actualidad internacional. Pero eso no nos dice nada nuevo, ya que esas discusiones no tienen en sí mismas ningún objetivo. No pasan de ser pretextos para comunicar mensajes. No hemos tenido acceso, por desgracia, a los documentos preparatorios más recientes, por lo que sólo podemos entonces inferir las consignas que la OTAN trata de divulgar a través de estos líderes de la opinión.
La reputación del Grupo de Bilderberg ha llevado a algunos a atribuirle capacidades de nominación. Se trata de una tontería, que esconde además la identidad de quienes realmente manejan los hilos en el seno de la alianza atlántica.

Se dice, por ejemplo, que durante la más reciente campaña para la elección presidencial estadounidense, Barack Obama y Hillary Clinton desaparecieron durante todo un día, el 6 de junio de 2008, para negociar el fin de su rivalidad. En realidad se fueron al seminario anual del Grupo de Bilderberg, en la localidad estadounidense de Chantilly, Estado de Virginia. Al día siguiente, la señora Clinton anunciaba su salida de la carrera presidencial. Algunos autores concluyeron entonces que la decisión se había tomado durante la reunión del Grupo de Bilderberg, lo cual es ilógico en la medida en que aquella decisión ya era un hecho desde 3 días antes debido a la cantidad de votos que el senador Obama había obtenido en el comité de investidura del Partido Demócrata.
Según nuestra fuente, lo que sucedió aquel día fue otra cosa. Barack Obama y Hillary Clinton se reunieron en privado para concluir un acuerdo financiero y político. El senador Obama reinyectó fondos en la caja de su rival y le ofreció un puesto en su administración –la señora Clinton rechazó la vicepresidencia y escogió el Departamento de Estado– a cambio de su activo apoyo en la campaña contra el candidato republicano. James A. Johnson presentó después a los dos líderes en el seminario de Bilderberg, donde ambos aseguraron a los participantes que trabajarían juntos.
 
Ya desde mucho antes, Barack Obama era el candidato de la OTAN. El señor Obama y su familia siempre trabajaron para la CIA y el Pentágono [3]. Además, los primeros fondos para su campaña electoral fueron proporcionados por la corona de Inglaterra a través del hombre de negocios Nadhmi Auchi. Al presentar al senador negro ante los participantes del encuentro de Bilderberg, la alianza atlántica estaba organizando a escala internacional las relaciones públicas del futuro presidente de los Estados Unidos.

También se reportó que el Grupo de Bilderberg organizó entonces una cena que no estaba prevista, fuera del marco del seminario, y que se desarrolló el 14 de noviembre de 2009 en el castillo de Val Duchesse, propiedad del rey de Bélgica. El ex primer ministro belga Herman van Rompuy pronunció un discurso en aquella ocasión. Cinco días después, Van Rompuy fue electo presidente del Consejo Europeo. También en este caso varios autores concluyeron erróneamente que el Grupo de Bilderberg lo había "puesto en el cargo".

En realidad, el presidente de la Unión Europea no puede ser una personalidad que no forme parte de los círculos de la OTAN ya que –y es importante recordarlo– la propia Unión Europea es fruto de las cláusulas secretas del Plan Marshall. Y la persona escogida debe contar, por lo tanto, con el aval de los Estados miembros de la OTAN. Se trata, por consiguiente, de una decisión que exige largas negociaciones y que no se toma simplemente durante una cena entre amigos.

También según nuestra fuente, el presidente del Grupo de Bilderberg, Etienne Davignon, convocó aquella cena imprevista para propiciar la presentación de Van Rompuy ante sus vectores de influencia. Aquello se hacía más indispensable aún en la medida en que el hombre escogido para convertirse en el primer presidente de la Unión Europea –cargo que acababa de ser creado– era un perfecto desconocido fuera de su propio país. Durante aquella cena, el señor Van Rompuy expuso su programa de creación de un impuesto europeo destinado a financiar directamente las instituciones de la Unión Europea sin tener que depender de los Estados miembros. El papel de los participantes en el encuentro del Grupo de Bilderberg no era otro que decir después en todas partes que ya conocían a Herman Van Rompuy y que eran testigos de sus cualidades como presidente de la UE.

La realidad sobre el Grupo de Bilderberg es por lo tanto menos romántica de lo que algunos autores de éxito han imaginado. El increíble despliegue de fuerzas militares que garantiza su seguridad no está tan destinado a protegerlo como a impresionar a los propios participantes. No expresa el poderío de estos últimos sino que les demuestra que el único verdadero poderío en Occidente es el de la OTAN. Queda por parte de los participantes decidir si la apoyan para que ella los apoye a ellos o si la combaten y se exponen así a ser aplastados.

Además, a pesar de haber desarrollado en sus comienzos una retórica anticomunista, el Grupo de Bilderberg no era antisoviético, como tampoco es hoy antirruso. Lo que hace es seguir una estrategia de la alianza atlántica que no constituye un pacto contra Moscú sino que está destinada a defender –y de ser posible a extender– la zona de influencia de Washington. En el momento de su creación, la OTAN concibió la esperanza de lograr que la Unión Soviética se integrara a ella, lo cual hubiese implicado un compromiso de Moscú a mantener la distribución del mundo que había resultado de las conferencias de Postdam y de Yalta. La alianza atlántica acogió recientemente al presidente ruso Dimitri Medvedev en la cumbre de Lisboa y le propuso que Rusia se uniese a ella. No se trataría entonces de una relación de vasallaje sino del reconocimiento del Nuevo Orden Mundial, en el que toda Europa Central y Oriental ha caído en la órbita estadounidense. Una adhesión rusa sería en cierta forma como una especie de tratado de paz: Moscú reconocería así su derrota en la guerra fría y la nueva repartición del mundo.
En ese caso, el Grupo de Bilderberg invitaría a personalidades rusas a sus reuniones anuales. No les pediría que influyeran en la opinión pública rusa para americanizarla, sino para convencerla de que renuncie definitivamente a los sueños de grandeza del pasado.

domingo, 2 de junio de 2013

La bomba atómica española que nunca prosperó

 
 
El sueño inconfesable de una bomba atómica española surgió casi al día siguiente del ataque sobre Hiroshima y Nagasaki. A la sombra de dos militares Luis Carrero Blanco  y el jefe del Estado Mayor, general Juan Vigón se lanzó un programa para poder obtener y dominar esa tecnología.
El alma de las investigaciones fue un ingeniero de la Armada, José María Otero Navascués. Fue un auténtico pionero. La energía nuclear estaba considerada en todo el mundo como alto secreto militar y el régimen español se encontraba más aislado que nunca.

Gracias al trabajo de José María Otero Navascués, cuando el presidente Eisenhower lanzó, en 1955, el programa Atomos para la paz, España poseía ya unos conocimientos teóricos "razonables". La prueba es que una comisión estadounidense que nos visitó en ese mismo año escribió, en un informe al Senado norteamericano, que "España es el quinto país del mundo en cuanto a conocimientos sobre física nuclear".

El desarrollo de la tecnología nuclear fue tan elevado y las aspiraciones tan ambiciosas que en 1957 se elaboran en España los primeros proyectos para la instalación de Zorita y Garoña,  ese mismo año había empezado a funcionar la primera central civil norteamericana, además se construyeron tres reactores para investigación.

En 1971, el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), elaboró un informe confidencial en el que señalaba en sus conclusiones que "España podía poner en marcha con éxito la opción nuclear militar". Según este estudio, nuestro país podía dotarse rápidamente su propio armamento nuclear utilizando las instalaciones de las que ya disponía. Se subraya la importancia de la central de Vandellós como fuente de plutonio militar. Por último, el estudio indicaba la posibilidad de realizar la primera prueba nuclear en el desierto del Sáhara, con un coste aproximado de 8.700 millones de las pesetas de entonces.

Un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) elaborado en octubre de 1974, pero conocido en febrero de 1977, afirmaba que un grupo de seis países, entre ellos España, "podría disponer de su propio armamento atómico en siete o diez años".

Tras varios años de presiones norteamericanas, el 1 de abril de 1981 España firma un acuerdo con la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica) para someter a controles e inspecciones sus instalaciones nucleares, en 1987 el gobierno de Felipe González firma el TNP (Tratado de no proliferación de armas nucleares), se daba carpetazo al asunto de la bomba atómica.

Pese a todo, hoy en día España tendría capacidad más que suficiente para desarrollar la bomba en un plazo de tiempo relativamente corto, ya que en el país operan doce reactores nucleares de fisión y es muy dudoso que los avances conseguidos durante la dictadura franquista fueran destruidos (no se debe olvidar que se trataba de un programa nuclear bastante avanzado).

Fuentes militares francesas opinan que si Europa quiere tener una defensa independiente de Estados Unidos, es necesario que un tercer país de la Unión tenga armamento nuclear, y el más adelantado para ello es España. Además, en la Armada Española hay informes que instan al gobierno a construir submarinos nucleares como pieza estratégica en el control del estrecho, destacando que estos submarinos son bastante inútiles sin armamento nuclear.

Estudios del 2004, revelan que España tiene la suficiente tecnología y recursos y podría construir armas nucleares o desarrollar un programa nuclear en cuestión de meses, pudiendo construir varias bombas al año. Posee reservas de uranio y 10 grandes centrales nucleares que produjeron el pasado año la quinta parte de la energía consumida. España posee, además, una fábrica de combustible nuclear en Juzbado, Salamanca y un centro de almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media actividad en El Cabril (Córdoba), en plena Sierra Morena.
 
La Estantería de Arriba