viernes, 23 de mayo de 2014

El Ejército clandestino de las SS

La revista semanal alemana Der Spilegel ha publicado una serie de documentos pertenecientes al archivo del Servicio Federal de Inteligencia (BND), en los que aparece que a partir de 1949 Albert Schnez, el futuro inspector general del Bundeswehr (ejército alemán), organizó en la República Federal Alemana un ejército secreto, a espaldas del Gobierno Federal y los Aliados, destinado a rechazar un supuesto ataque de la Unión Soviética. Schnez tenía conexiones con el ex Obersturmbannführer de las SS Otto Skorzeny, que estaba planeando un proyecto similar en España.


El supuesto ejército incluía veteranos de la Segunda Guerra Mundial, que estaría formado por unos 40.000 soldados y 2.000 oficiales de la Wehrmacht y de las SS, que realizarían misiones en Alemania contra los comunistas en el caso de una guerra civil, para lo que crearon fuerzas de contra-espionaje con el objetivo de vigilar a varios políticos y ciudadanos comunes con ideología de izquierda.

En supuesto de ataque, los ex miembros de las SS debían conseguir las armas de las armerías de la policia anti-disturbios, controladas por los compañeros y seguidores de Schnez que trabajaban en el Ministerio del Interior.

En 1951 el canciller alemán Konrad Adenauer fue informado sobre esta conspiración en la sombra por el BND y ordenó investigarla a fondo pero sin tomar medidas claras contra una organización ilegal que incluía un buen número de veteranos de las SS.

jueves, 22 de mayo de 2014

El plan para silenciar la libertad de los internautas

Internet se ha convertido en una poderosa herramienta para que los usuarios puedan dar su opinión libremente, algo que, en efecto, representa una creciente amenaza para la élite que trabaja febrilmente para silenciar estas voces.



El portal Infowars ha detallado las maneras en que la libertad en la 'world wide web' (www) "está siendo masacrada en todo el mundo". 

1. Los servicios de inteligencia manipulan Internet con desinformación deliberada 
Una serie de documentos recientemente publicada por el denunciante Edward Snowden confirman que las agencias de inteligencia occidentales están inundando deliberadamente la web con desinformación. Según el periodista Glenn Greenwald, extrabajador del diario británico 'The Guardian', estas técnicas tienen por objeto "controlar, infiltrar, manipular y deformar las discusiones en línea" y, en efecto, "poner en peligro la integridad de Internet". 

2. Los Gobiernos pagan para influir en la opinión pública 
En 2010 la cadena canadiense CTV News informó de que las autoridades federales del país estaban buscando formas de vigilar las charlas en línea sobre temas políticos y corregir lo que ellos pudieran considerar desinformación. "La próxima vez que publique una opinión en un foro en línea o en un grupo de Facebook no se sorprenda si recibe una refutación de un empleado federal", rezaba parte de la publicación. 

Los Gobiernos turco, israelí o chino también han implementado programas similares, y la Fuerza Aérea de EE.UU. contrató a la empresa de seguridad de datos HBGary para crear un gran número de perfiles falsos en redes sociales. El portal The Raw Story afirma que la función de dicho programa es "manipular la opinión pública" en puntos clave tales como los "informes de noticias". 

3. La prensa dominante restringe los comentarios de los usuarios 
Los medios de comunicación dominantes están restringiendo severamente los comentarios de los usuarios con el fin de ahogar las voces disidentes que cuestionan a la élite imperante, según Infowars. 

Varios estudios confirman que los comentarios a los artículos de prensa, para bien o para mal, influyen fuertemente en la opinión pública. La revista 'Popular Science', por ejemplo, anunció recientemente la decisión de restringir en su página web los comentarios de los lectores con el fin de silenciar a los escépticos sobre el calentamiento global. El año pasado el diario 'The New York Times' indicó que estaba borrando algunos comentarios de sus artículos. Infowars considera que estas medidas forman parte del esfuerzo desesperado de los medios de comunicación para dictar su propia realidad. 

4. La 'infiltración cognitiva' en Internet de Obama 
El profesor de Derecho de Harvard Cass Sunstein, designado por Barack Obama en 2010 para encabezar la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios de EE.UU., fue quien propuso la llamada 'infiltración cognitiva' en la web y ha estado predicando su éxito desde entonces. El objetivo de este programa de la Casa Blanca es debilitar en las salas de chat y redes sociales a muchos usuarios que dan su opinión sobre lo que en realidad, a su parecer, ocurrió en hechos como los que rodean al 11 de septiembre. 

Sunstein sugirió que los agentes del Gobierno entrasen en las salas de chat o redes sociales para "tratar de socavar las teorías conspirativas levantando dudas sobre sus premisas".  

5. Falsos ciberataques como pretexto para ampliar el reglamento de la web 
"Mientras desde Washington se repite constante la necesidad de avanzar en las regulaciones sobre la seguridad en Internet para reducir los ataques informáticos, los Estados Unidos han estado detrás de los mayores ataques recientes ", reza parte de la publicación del portal. 

Cuando Alex Jones, director de Infowars, acusó en 2010 a Washington y a Tel Aviv de estar detrás del desarrollo de Stuxnet, un virus que afecta a equipos con Windows, medios de la talla de la CNN o 'The Economist' lo ridiculizaron tachando aquella reclamación de teoría conspiratoria sin fundamento. Sin embargo, meses más tarde 'The New York Times' informaba de que "los servicios de inteligencia de EE.UU. e Israel habían colaborado para desarrollar un gusano informático destructivo para sabotear los esfuerzos de Irán" en el desarrollo de su energía nuclear. 

"Como informó posteriormente 'The Washington Post', los Estados Unidos e Israel también fueron los responsables de desarrollar conjuntamente el virus Flame", recuerda Infowars. 

6. Acabar con la neutralidad de la red 
La Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. ha dado luz verde a los grandes proveedores de servicios de Internet para que ofrezcan a sus clientes corporativos un sistema que les permita tener mayor acceso de alta velocidad por banda ancha si pagan más. "De este modo se pondría fin a la neutralidad de la red y, potencialmente, dejaría a los sitios web más pequeños hechos polvo", explica Infowars, agregando que esto permitirá a las grandes empresas formar monopolios y restringir las elecciones del consumidor. 

El diario 'The Washington Post' pronostica que las pequeñas empresas que no puedan permitirse el lujo de pagar este servicio más rápido probablemente se enfrenten a obstáculos adicionales contra la competencia, mientras que los consumidores podrían ver precios más altos. 

7. Nuevos impuestos para sofocar la comunicación 
Una serie de nuevos impuestos y regulaciones podría anunciar la "fecha de caducidad de la libertad en Internet", de acuerdo con un reciente artículo de 'The Wall Street Journal' que apunta a los esfuerzos de los legisladores estadounidenses para debilitar la ley sobre Internet libre de impuestos. 

A lo que aspiran varios funcionarios norteamericanos es a obtener nuevos poderes para cobrar impuestos a las ventas en el comercio electrónico y a los servicios de acceso a Internet, incluida la aplicación de un impuesto al envío de correos electrónicos, lo que podría animar a millones de estadounidenses a dejar la comunicación en línea. 

¿Fin del juego?

El objetivo para aniquilar la libertad en Internet, sin duda, gira en torno a un plan para crear un sistema de identificación universal en Internet presentado recientemente por la Casa Blanca. "Esto facultaría al Estado para despojar del privilegio de usar Internet a cualquier persona que se comporte mal", según Infowars. 

"Solo mediante la agresiva oposición a estas amenazas onerosas a la libertad de Internet podemos tener la esperanza de conservar la Red mundial y seguiremos viendo gente informada", concluye la publicación. 

sábado, 10 de mayo de 2014

La Universidad de Harvard realizará misa negra en su campus

El Harvard Extension Cultural Studies Club estará acogiendo una misa negra el 12 de mayo, a la 8: 30 p.m., que realizará el Templo Satánico y que al principio dijeron que incluiría una hostia consagrada. Pero Priya Dua, del Templo Satánico, dijo luego que se cometió un error y que no habrá una hostia consagrada utilizada en la misa. Además, la Universidad de Harvard ha publicado una declaración confirmando que este evento “cultural” se llevará a cabo.
El presidente de la Liga Católica en EE.UU., Bill Donohue, cuestionó la realización del polémico evento al que consideró un “ataque contra la sensibilidad católica”...


miércoles, 7 de mayo de 2014

Krokodil, una nueva droga pone en alerta al mundo

El “krokodil”, o también conocido por su nombre más formal “desmorfina”, es una droga que si bien no es muy conocida en occidente ha estado afectando a parte de la población rusa durante los últimos años.
Recientemente, se han reportado dos casos en los Estados Unidos, donde los expertos en la materia se hallan sumamente preocupados ante una eminente propagación de la misma en su población.



Su bajo costo y sus efectos, similares a la heroína, la hacen una droga muy atractiva. Pero, sus consecuencias, bien pueden costarle a quien la consuma un brazo o pierna.
Al ser inyectada, el krokodil provoca una profunda necrosis que afecta la piel del toxicómano, pudriéndola por completo y llegando a situaciones en donde la persona queda con los huesos expuestos, de forma literal, requiriéndose la amputación de sus miembros.

Tal y cómo el crack es la versión “económica” de la cocaína, el krokodil es el substituto a una droga mucho más cara, la heroína. El químico base, la desmorfina, estuvo disponible como un substituto a la morfina desde 1932. Es hasta diez veces más potente que esta, y su uso médico estuvo concentrado en Europa.

La codeína, es un medicamento legal, que generalmente se vende con receta. La misma, puede ser transformada en desmorfina de manera relativamente sencilla en una serie de reacciones químicas, que luego puede ser inyectada de manera intravenosa por el adicto. Si comparamos esta droga con la heroína, el krokodil tiene un costo muy bajo, entre 6 a 8 dólares por inyección.

El problema principal del krokodil no es la adicción que pueda causar, sino que los usuarios no pueden hacer una versión lo suficientemente pura para su consumo. En un laboratorio, la transformación de codeína a desmorfina es fácil para los químicos. Pero cuando se hace de manera clandestina, la falta de ingredientes hace que los usuarios utilicen gasolina como solvente junto a otros materiales como fósforo rojo, yodo y ácido clorhídrico.

El producto final termina siendo un líquido impuro de color naranja. Esta impureza produce una irritación en la piel, que causa la aparición en la misma de escamas que recuerdan la piel de los cocodrilos, de allí su nombre, y eventualmente la destrucción de la piel. Cuando el área alrededor de la inyección está dañada, se convierte en un foco para la gangrena. El área se descompone y la piel y carne comienzan a caer, hasta dejar el hueso del afectado expuesto.

A pesar de ser similar a la heroína, su efecto es mucho más corto. Dura alrededor de una hora y media, y toma de treinta minutos a una hora el prepararlo. Para evitar el síndrome de abstinencia, los adictos se ven obligados a estar en un ciclo de preparación e inyección continuo. Debido a esta rutina, aquellas personas que consumen krokodil solo alcanzan a vivir entre dos o tres años tras comenzar su adicción a la droga. El proceso de desintoxicación de la misma dura al menos un mes.

Si bien el consumo del krokodil estaba centrado principalmente en Rusia, hace apenas una semana la prensa estadounidense reportó que el Centro de Toxicología Banner, en Arizona, se había topado con dos casos de uso de esta droga, en los que creen son los primeros episodios en dicho país. Si bien la codeína se vende con receta, su precio es relativamente bajo, por lo que es atractivo para los consumidores que no pueden costearse la heroína o la cocaína.

“Esto es realmente aterrador. Es algo que nunca quisimos que llegara a los Estados Unidos, pues es muy dañino para las personas que lo usan”, indicó Aaron Skolnik, toxicólogo del Centro, a Fox News. “Causa daños importantes a los vasos sanguíneos y a los tejidos. Hay fotografías horribles, provenientes de Rusia, en las que se muestra cómo la piel literalmente se cae a pedazos”.

Debido a la crudeza de las imágenes sobre los efectos de esta droga, decidimos publicar la menos impactante, con el fin único de ilustrar su extrema gravedad

http://www.ay-va.pareymedia.com/news/society/noticia-krokodil-una-nueva-droga-que-ha-puesto-en-alerta-al-mundo.htm#.U1zBllV_t2F

Pacto de Silencio: La mentira del aceite de colza

Pacto de Silencio, libro citado en los sumarios del Juicio del Síndrome Tóxico, denuncia y documenta que el aceite de colza no pudo ser el causante de la intoxicación colectiva del Síndrome Tóxico, y que muchos de los afectados podrían estar curados si no se hubiera ocultado la verdadera causa de la intoxicación.

La lectura de la sentencia hizo referencia al libro Pacto de Silencio, afirmando de él que había sido patrocinado por los abogados de la Defensa. Por esta falsa afirmación, Andreas Faber-Kaiser expresó su intención a los medios de comunicación de cursar la correspondiente denuncia contra el Tribunal...


jueves, 1 de mayo de 2014

Biohacking : biología sintética

El biohacking, compuesto por las palabras “biología” y “hacking” es una práctica cuyo propósito es el acercamiento de la ciencia a la ciudadanía; trasladando los laboratorios de investigación a los garajes u hogares del público general.



Los participantes de esta biología de “andar por casa” o biología casera, se identifican con la estética biopunk así como con el movimiento Transhumanista y el Techno-progresismo. Cuentan con su propio Manifiesto, en el que reclaman la alfabetización científica de la sociedad “para ser colaboradores activos de su propia salud, la calidad de su comida, agua y aire, sus interacciones con sus propios cuerpos y el complejo mundo que les rodea”, según afirma Meredith Patterson, autora de dicho documento.

El biohacking comprende la gestión de la propia biología utilizando una serie de técnicas médicas, nutricionales y electrónicas con objeto de ampliar las capacidades físicas y mentales del sujeto.

Un ejemplo de biohacking es “Circadia”, un dispositivo implantable que puede leer datos biomédicos y transmitirlos a Internet a través de bluetooth. El dispositivo, desarrollado por Grindhouse Wetware, es además un proyecto de código abierto, por lo que cualquier usuario puede descargárselo, modificarlo o utilizarlo para sí mismo. El implante, no solo acumula datos médicos, también puede mostrar (mediante LEDs a través de la piel) mensajes, advertencias o textos desde un smartphone con Android al implante.

Circadia es solo un pequeño ejemplo. Estos nuevos hackers de la materia viva se mueven en todos los campos imaginables de la biología genética (como la extracción de ADN en casa con fines didácticos), pero por interesantes e idealistas que sean estas prácticas, los problemas de bioseguridad que plantean son palpables.

Quizá en un futuro próximo con una mayor difusión y comprensión de estos laboratorios de garaje podría surgir el siguiente imperio empresarial, como ya sucedió con otras compañías en el pasado como Google, Microsoft o Apple.