Esta no es la única sociedad de esta orden religiosa, fuera del ámbito de la inversión destaca Gestion Hospitalaria 2000 SL, domiciliada en la calle Herreros de Tejada nº 3, de Madrid, lateral del Hospital de San Rafael que regentan. Dedicada a la “gestión de compras y suministros de materiales, equipos y demás productos de carácter hospitalario y de servicios sociales y asistenciales”, y con 7 trabajadores en 2013, posee activos por 9,17 millones y facturó en 2011 la nada desdeñable cifra de 25,57 millones de euros, aunque tan sólo consiguió 3.280 euros de beneficios.
DE GESCARTERA A LA SICAV
Pero sin duda, una de las SICAV más llamativas es Naujirdam Inversiones, anteriormente Vayomer SICAV, también gestionada por el Banco Santander con su domicilio fiscal en la Ciudad Financiera del Grupo en Boadilla. Constituida en mayo de 1999 y con un capital social de 7.194.694 euros, está controlada por la archidiócesis de Astorga en un 97,26%, y en 2011 cerró con un resultado positivo de 7.945,17 euros. Lo curioso es que las inversiones de esta archidiócesis saltaron a primera plana de las noticias en 2011, al haber confiado a Gescartera parte del dinero del obispado. Siete años más tarde, en marzo de 2008, se pudo recuperar la cifra de 339.352,25 euros de la iglesia que había invertido allí. La sede astorgana se había presentado como acusación particular en el juicio de 2007 contra catorce de los responsables de la agencia, que ofrecía, por otra parte, enormes rentabilidades por las inversiones.
Y de las órdenes religiosas la tercera más importante en inversión es Ulls Nous, SICAV, SA, propiedad 99,32% de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul Curia General, esta sociedad con un capital de 4,87 años tiene activos que superan los 5,17 millones, y eso que el 2011 no fue su mejor año, ya que cerró con unas pérdidas de 278.599,82 euros.
Por último, tenemos a Francat Inversiones, SICAV, SA es propiedad de la Federación Inmaculada Concepción Monasterios Orden Santa Clara Franciscanas Clarisas Provincia Franciscana Cataluña Barcelona con un capital de 2.804.788 euros, que tampoco tuvo un buen año, ya que cerró el 2011 con unas pérdidas de 62.376,69 euros.
En definitiva millones en unas sociedades que hasta su venta tan sólo tributan un 1% en el impuesto de sociedades. Menos mal que la ingente labor que desarrolla Caritas compensa de sobras el mal ejemplo que dan todavía estas SICAVS de la Iglesia Católica.
DE GESCARTERA A LA SICAV
Pero sin duda, una de las SICAV más llamativas es Naujirdam Inversiones, anteriormente Vayomer SICAV, también gestionada por el Banco Santander con su domicilio fiscal en la Ciudad Financiera del Grupo en Boadilla. Constituida en mayo de 1999 y con un capital social de 7.194.694 euros, está controlada por la archidiócesis de Astorga en un 97,26%, y en 2011 cerró con un resultado positivo de 7.945,17 euros. Lo curioso es que las inversiones de esta archidiócesis saltaron a primera plana de las noticias en 2011, al haber confiado a Gescartera parte del dinero del obispado. Siete años más tarde, en marzo de 2008, se pudo recuperar la cifra de 339.352,25 euros de la iglesia que había invertido allí. La sede astorgana se había presentado como acusación particular en el juicio de 2007 contra catorce de los responsables de la agencia, que ofrecía, por otra parte, enormes rentabilidades por las inversiones.
Y de las órdenes religiosas la tercera más importante en inversión es Ulls Nous, SICAV, SA, propiedad 99,32% de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul Curia General, esta sociedad con un capital de 4,87 años tiene activos que superan los 5,17 millones, y eso que el 2011 no fue su mejor año, ya que cerró con unas pérdidas de 278.599,82 euros.
Por último, tenemos a Francat Inversiones, SICAV, SA es propiedad de la Federación Inmaculada Concepción Monasterios Orden Santa Clara Franciscanas Clarisas Provincia Franciscana Cataluña Barcelona con un capital de 2.804.788 euros, que tampoco tuvo un buen año, ya que cerró el 2011 con unas pérdidas de 62.376,69 euros.
En definitiva millones en unas sociedades que hasta su venta tan sólo tributan un 1% en el impuesto de sociedades. Menos mal que la ingente labor que desarrolla Caritas compensa de sobras el mal ejemplo que dan todavía estas SICAVS de la Iglesia Católica.
Catalunyapress/cat.
