martes, 21 de abril de 2015

La OTAN reverdece su hegemonía

La paz tiene un precio. Eso fue lo que defendió Estados Unidos en la cumbre de la ONU que en septiembre de 2014 tuvo lugar en Cardiff (Gales), una cumbre que supuso la “revitalización” de la alianza atlántica tras años a la deriva. El resultado de esa pujanza es que la primera potencia militar mundial quiere que los Estados europeos dispongan del 2% de su PIB para gasto militar. La presión estadounidense sobre sus socios europeos se centra en la hipótesis de que el continente está inmerso en “la peor crisis de seguridad desde el final de la Guerra Fría”, según recogía el proatlantista Instituto Español de Estudios Estratégicos, en un documento sobre la cumbre de Gales.