Objetos voladores con forma ovoidal, mensajes redactados con tinta invisible, contactos con seres «extraños» o experimentos para leer la mente humana. La temática parece extraída de unos de esos programas nocturnos de televisión que mantiene en vela a los espectadores dando pábulo a un sinfín de historias rocambolescas y poco verosímiles, pero a más de uno le sorprenderá saber que durante cinco décadas la CIA invirtió tiempo, dinero y esfuerzo en explorar esta serie de fenómenos paranormales...
