Teoría Bostrom: viviendo en un mundo programado por civilizaciones futuras

Cuando hablamos del futuro partimos por norma general de una hipótesis, y eso es precisamente de lo que habla el filósofo sueco Nick Bostrom de la Universidad de Oxford, de una proposición que podría ser tan válida como cualquier otra... si no es imposible.

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La idea o tesis de que nuestra realidad es una ilusión no es nueva. De esta hipótesis escéptica ya hablaba Platón y los mismos Mayas, aunque apoyado en la visión y conocimientos actuales Bostrom la ha llevado a debate dentro del campo del transhumanismo.


Nick Bostrom se ha convertido en algo así como una celebridad de culto en los círculos alternativos por su teoría de la Simulación. Para Bostrom y otros escritores hay razones empíricas que postulan la hipótesis de la simulación. Según el autor, si pensamos en el futuro, de aquí a muchos, muchísimos años, podríamos dar por válido que una civilización post-humana madura llegara a desarrollar capacidades de cómputo enormes, inimaginables hoy. Si es así, en ese futuro habría sistemas capaces de realizar tareas tan titánicas y ciertamente ficticias en la actualidad como son las de simular todo un pasado de los antepasados.

Y de ser válido esto, ¿por qué una única simulación? Bostrom habla de la posibilidad de llevar a cabo varias, tantas como esa capacidad de cálculo haya sido desarrollada. Dado que el número de estas simulaciones se contarían por miles de millones, Bostrom sostiene que en realidad es muy probable que estamos viviendo en una especie de simulación por ordenador. De ser cierto, nosotros ahora mismo y en este momento, podríamos ser parte de esa simulación, o como mínimo, existe un alto porcentaje de que ese razonamiento sea válido.

La teoría actual es más elegante que nuestra descripción y se entiende mejor leyendo el documento original de Bostom, que suministra las ecuaciones matemáticas que la sustentan. Desde su publicación, la teoría de la simulación se ha convertido en una musa familiar para las audiencias de ciencia ficción, explorada en películas como The Matrix, Nivel 13, Dark City, y un puñado de películas de anime.

Fallos ténicos


Se ha sugerido que la teoría de la simulación en realidad ayudaría a explicar la actividad paranormal, como fantasmas, casas encantadas,  también explicaría los 'ovnis', e incluso la falta de ovnis. Con los ovnis, como señala Micah Hanks en la obra La Singularidad Ovni, una de las anomalías más desconcertantes es que parecen desaparecer en un instante. Muchos ufólogos han señalado que los ovnis a menudo se comportan como si estuvieran en alguna realidad alternativa y de vez en cuando podemos verlos y detectarlos. La teoría de la simulación conciliaría el extraño comportamiento ovni, ya que serían programas pésimamente escritos por algún adolescente post-humano, o bien habrían sido deliberadamente programados para confundirnos.

La falta de extraterrestres u ovnis también podría conciliarse con la teoría de la simulación. La Paradoja de Fermi, que describe lo increíblemente extraño que resulta que en un universo tan asombrosamente enorme que contiene miles de millones de galaxias, cada una con millones de estrellas, con tal alta probabilidad para la vida inteligente, nos hemos encontrado con el silencio cósmico. Pues bien, la teoría de la simulación podría indicar simplemente que la razón por la que no hemos encontrado señales de vida extraterrestre es porque no estaba escrito en el universo que ocupamos. O si lo ha sido, está siendo deliberadamente ocultado. Tal vez pronto se lanzará ese programa, o tal vez nuestra humanidad es un experimento existencial sobre la soledad y la patología de las especies.

Nick Bostrom


¿Nos creemos a Bostrom?


Hace cuatro años, en el 2012, un equipo de la Universidad de Washington quiso dar un pasito más hacia la posibilidad de responder a la teoría de Bostrom. Según explicaban, para llevar a cabo simulaciones muy básicas y primitivas del Universo pasará mucho tiempo, pero actualmente ellos mismos han comenzado a desarrollar un serie de pruebas que conforme pasen los años y las décadas se mejorará y potenciará. Estos tests serían sensibles a las limitaciones impuestas en futuras simulaciones y por tanto serían capaces de detectar si vivimos o no dentro de una simulación por ordenador.

Con el fin de crear la simulación, los físicos están usando un método llamado Retícula de Cromodinámica Cuántica para tratar de descubrir si existe una red subyacente al espacio/tiempo en nuestro universo. A pesar de que sólo han recreado un pequeño rincón del universo conocido, -unos pocos femtómetros-, han simulado la  hipotética retícula y ahora están buscando las coincidencias con las limitaciones físicas. Una popular limitación implica partículas de alta energía. Resulta que nuestro universo tiene de hecho una limitación física que no se entiende completamente. Se la conoce como el límite Greisen-Zatsepin-Kuzmin o GZK. Y esta limitación es inquietantemente similar a lo que los físicos predicen que existiría en un universo simulado.

En los últimos dos años, el físico teórico S.James Gate ha descubierto algo extraordinario en su investigación sobre la teoría de cuerdas. Esencialmente, en el fondo de las ecuaciones que usamos para describir nuestro universo, Gate ha encontrado código informático. Y no cualquier código, sino uno muy peculiar, un código binario lineal auto-dual de corrección de errores. Así es, corrección de errores de unos y ceros en el núcleo cuántico de nuestro universo.

Si bien nadie puede decir que esto es una prueba irrefutable de la matrix, es ciertamente revelador escuchar a S.James Gate y Neil deGrasse Tyson hablar en susurros casi profesionales sobre las consecuencias de la búsqueda de código informático mezclado con las ecuaciones de la teoría de cuerdas. ¿Queremos saber que el universo es una simulación, que toda la verdad y la materia no es más que código, tal vez arbitrariamente programado por un ser que no podemos ni imaginar?..