El estado español y la venta de armamento en el mundo.

Los seis grandes países mundiales exportadores de armamento son; Alemania, China, EEUU, Francia, Reino unido y Rusia, que suministran en torno a tres cuartas partes del valor de las armas que hay en el mundo. 

En plena crisis económica, en  el estado español se ha facturado en el primer semestre del año 1821 millones de euros gracias a la exportación de armas.

El estado español ha aumentado un 194 % la venta de armas frente al mismo periodo del 2012 y esta instalado entre los 8 primeros países del mundo exportadores de armamento.

Después de observar estos impresionantes beneficios y la subida que experimenta el estado español en el ranking mundial de fabricantes de armamentos, actualmente instalado entre los ocho primeros del mundo, los ministros estatales volverán a sacar pecho sobre sus políticas económicas, que tanto bien hace a los bolsillos de los grandes empresarios. Los gobernantes y las distintas empresas beneficiadas por la venta de armamentos se frotan las manos sumando cifras, que irán a engordar sus respectivas cuentas bancarias, por que con las guerras y sus consecuencias devastadoras también ganan dinero...




La crisis económica que azota al estado español posibilita cualquier tipo de negocios y la fabricación indiscriminada de armamentos es uno que les producen buenos beneficios, sin la más mínima limitación  para el negocio de la guerra por parte del gobierno de la nación,  anteponen los beneficios  para los avariciosos empresarios de las bombas y las pistolas, antes que frenar los terribles y devastadores efectos que producen la fabricación de sofisticadas armas en el ecosistema y en los pueblos del mundo. Los terribles artilugios fabricados para matar, son parte de sus negocios, y al mismo tiempo nuestros gobernantes nos muestran orgullosos el superávit de ventas de armas al mundo, siendo su inconsciencia nuestro peor enemigo.

Los armamentos son el máximo exponente de la violencia que utilizan los estados para resolver sus disputas cuando fallan sus diplomacias, y al mismo tiempo estos mortíferos artefactos son los auténticos agresores de la convivencia pacifica de los distintos pueblos que habitan la tierra. Solo hay que mirar los violentos conflictos que asolan distintos puntos del planeta y nos quedaremos conmocionados por los terroríficos efectos que producen  hacia las poblaciones que lo sufren. Cuerpos humanos mutilados, quemados, ecología destruida, ciudades en ruinas, familias desmembradas y daños psicológicos permanentes, son los resultados de la hiperavanzada  tecnología armamentística existente y de la fabricación y venta indiscriminada que realizan las naciones productoras de material armamentístico.

La cada vez más avanzada tecnología de armas producen mas muerte y destrucción en el menor tiempo posible, además han logrado convertir las guerras en una especie de juego online, donde la muerte y el sufrimiento se provoca por programas de ordenador. Las ultimas tecnologías al servicio de la guerra, la muerte y la destrucción, con este panorama el futuro humano, su evolución y el del planeta entero,  esta en peligro de extinción.

Los estados, lo ultimo que pretenden transmitirnos son los verdaderos y terribles efectos que producen su fabricación de armas en las poblaciones civiles, autenticas victimas de sus temibles artilugios bélicos y  codicias. La tecnología, fabricación  y venta de armamento son un crimen contra la humanidad, alentado por las grandes naciones del mundo, que son las grandes exportadoras de armas y las menos interesadas en respetar los derechos de los pueblos a la paz.

La humanidad tiene derecho a vivir en paz, pero mientras más armas se vendan o se fabriquen esto será mas complicado. Además, varias naciones, entre ellas el estado español, los EEUU  y sus homólogos europeos no apoyaron el pasado 13 de junio en el consejo de los derechos humanos  de la ONU, una resolución sobre el derecho a la paz, patrocinada por 16 países miembros del consejo.

Por lo tanto, la guerra es un buen negocio para las grandes  naciones exportadoras de armas, que consiguen enormes beneficios, además de destrucción, aniquilamiento de pueblos, civilizaciones, interminables guerras y sus terribles consecuencias las pagaremos entre todos.

J. Pozo