EEUU ya tiene una agencia exclusiva para combatir el ciberterrorismo

En los últimos meses se han producido varios ciberataques en Estados Unidos que han hecho que se despertasen las alarmas en el gobierno de este país. La administración de Barack Obama ha tomado una decisión al respecto y en durante el día de hoy anunció la creación de una nueva agencia que aglutinará toda la información de los organismos ya existentes (Seguridad Nacional, FBI, NSA)..



Esa agencia central realizará funciones similares a las que realiza el National CounterTerrorism Center (NCTC) con las amenazas terroristas tradicionales, pero orientando ese trabajo hacia el ciberterrorismo y los ciberataques que han demostrado ser una clara tendencia en los últimos meses tras sucesos como el que afectó a Sony Pictures.

Lisa Monaco, una de las asistentes del presidente en materia de seguridad nacional y contraterrorismo indicó en una entrevista que esta agencia "ayudará a que nos aseguremos de que todos tenemos la misma filosofía integrada con todas las herramientas para contrarrestar los ciberataques que hemos desarrollado para combatir el terrorismo".

Buscando una gestión más eficiente de los ciberataques


Algunos ex-consejeros de la Casa Blanca en estos temas indican que este tipo de agencias son redundantes y quizás innecesarias. Así lo expresaba Melissa Hathaway, que trabajó como coordinadora de ciberseguridad para el Gobierno de los Estados Unidos y que revelaba que "no deberíamos crear más organizaciones y burocracia".

Las actuaciones del gobierno de Barack Obama contra el ciberterrorismo -como las que se dieron hace poco con el caso de Sony Pictures- resultaron difíciles de llevar a cabo por la diferencia de informes y criterios que el gobierno recibía de distintas agencias. Tras los citados ciberataques a Sony, todos los organismos apuntaban a la relación de los hackers con el gobierno de Corea del Norte, pero todos ellos apuntaban a una distinta implicación por parte de ese gobierno.

La agencia estará formada inicialmente por unas 50 personas y tendrá un presupuesto anual de 35 millones de dólares. Queda por saber si esa ambición por tratar de detectar y atajar posibles ciberamenazas -como la que pone en riesgo cosas como nuestra conectividad a la red eléctrica- también tiene en cuenta el hecho de que los programas de la NSA siguen aparentemente funcionando y la monitorización y espionaje de todo tipo de comunicaciones a todo tipo de personas se mantiene a pesar del escándalo que se ha producido en los últimos meses.