EEUU almacena armas químicas desde la II guerra mundial

Estados Unidos es uno de los países del mundo que almacena la mayor cantidad de armas químicas desde hace varias décadas. Al menos 388 mil municiones pertenecientes al Ejército norteamericano se encuentran enterradas en varias regiones de esa nación. 



Un informe publicado este miércoles en el diario estadounidense Stars and Stripes, reveló que en Estados Unidos existen al menos 240 zonas identificadas donde se encuentran enterradas armas químicas que aún no han sido destruidas por el Gobierno de ese país. De acuerdo con la publicación, en 40 estados de esa nación se encuentran arsenales de municiones que datan desde la II Guerra Mundial... 



Algunos historiadores y políticos citados por el medio de comunicación, aseguran que para destruir por completo los arsenales se tendría que invertir miles de millones de dólares, eso sin contar el daño que pueda causar a la población estadounidense.

"Tras concluir la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas armadas de EE.UU. colectaron sustancias tóxicas de Alemania y Japón, las cuales se unieron al inventario propio de más de un millón de municiones de ese tipo que más tarde fueron marcadas para ser destruidas y aún siguen enterradas desde hace varias décadas", narra la nota de prensa.

El informe recuerda claramente el llamado Redstone Arsenal, conocido por ser uno de los espacios donde bajo tierra se encuentran al menos 388 mil municiones, de las cuales unas 25 mil están intactas y pertenecen al Ejército norteamericano. 

Ese espacio se encuentra situado en el estado de Alabama (sur de EE.UU.) donde habitan más de 200 mil habitantes. La zona parece ser estable, pero la sensación de miedo de sus pobladores cada día toma mayor fuerza, tras los conflictos que involucran a los Estados Unidos con otros países del mundo.

"A las afuera de Washington (capital) y no muy lejos de la Casa Blanca, varios equipos de trabajo del Gobierno cavan la tierra por un costo de más de 230 millones de dólares, para destruir contenedores de arsénico y otras sustancias enterradas allí desde hace casi un siglo" concluye la investigación del diario Stars and Stripes.