Proyecto BRAIN de Obama y el control militar de la mente

A la luz del anuncio de Obama de un plan de 100 millones de dólares para hacer un proyecto de mapa del cerebro, que se está promoviendo como esencial para revelar los secretos que están tras las condiciones degenerativas del cerebro e impulsar la creación de empleos, vale la pena examinar su potencial más sombrío.


Como destaca correctamente The New American, cada vez que está involucrada la DARPA [Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de EE.UU.], podemos contar con espeluznantes aplicaciones militares… como la manipulación mental. Esta misión ha existido desde hace algún tiempo en de las salas de los think-tank elitistas y parece que empieza a echar raíces.

En particular el think-tank británico The Royal Society (que ha admitido abiertamente que estudia cómo jugar a ser Dios con el clima) inició un programa en 2010 que reveló su investigación multifacética de la identificación de la función orgánica del cerebro y del control potencial sobre la conducta humana...


El proyecto Ondas Cerebrales está dividido en cuatro módulos, cada uno encargado del estudio del impacto de desarrollos en el campo de la neurociencia y la neurotecnología. Los títulos de los módulos reflejan las áreas de examen:

Módulo 1: Sociedad y política
Módulo 2: Implicaciones para la educación y el aprendizaje permanente
Módulo 3: Conflicto y seguridad
Módulo 4: Responsabilidad y la ley

Los resultados de estos módulos se han publicado e ilustran claramente cómo ve este panel a las capas inferiores del público a la luz de su estatus de árbitro elitista del destino humano. El enfoque dual de esta investigación debe tenerse en cuenta ya que el gobierno de EE.UU. presenta la iniciativa BRAIN [Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies (Investigación del Cerebro a través del Avance de Neurotecnologías Innovadoras)] como el próximo evento importante después del proyecto del genoma humano. Las ramificaciones son potencialmente todavía más transcendentales.

Algunos críticos nos dicen a menudo que estos think-tanks son parte esencial del descubrimiento científico y que sacar conclusiones de una naturaleza nefasta sobre su interés es una teoría conspirativa paranoica, después de todo solo están pensando. Yo diría que la investigación científica objetiva es absolutamente necesaria y que el papel adecuado de la ciencia es transmitir los resultados al público para la discusión abierta antes de su implementación. Sin embargo think-tanks como la Royal Society muestran, por su propio lenguaje, prejuicios subjetivos (y conexiones corporativas) que no tienen lugar en la verdadera ciencia.

La Royal Society financia más de 700 proyectos privados, que indudablemente son dirigidos por resultados de estudios como Ondas Cerebrales. Aunque sus estudios pueden expresarse en terminología científica, siempre hay un revestimiento filosófico que indica un deseo de estudiar las ciencias específicamente para utilizarlas con un propósito considerado adecuado por un grupo relativamente pequeño. Además, ya que muchos desarrollos de la neurociencia ya se imponen al público de modo negativo, las afirmaciones de discusión abierta y de “bienvenida a los comentarios del público” parecen falsas. Más bien, lo que tenemos es otro anteproyecto de think-tank que solo declara el camino actual planificado hace tiempo, así como lo que se presentará en el futuro cercano bajo proyectos como BRAIN.

Como hemos visto en el caso de otros think-tanks como el Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense, el Consejo de Relaciones Exteriores, Brookings Institution, y muchos otros; sus pensamientos se convierten en realidad con una frecuencia menos que accidental, por lo tanto sería bueno conocer lo que han estado diciendo.

El Proyecto (una visión elitista del cerebro)

Como un aparte inicial, tal vez dando una idea de su perspectiva filosófica: la imagen que han escogido para representar el Módulo 1 del proyecto es “un dibujo de células Purkinje (A) y de células granulosas (B) del cerebelo de palomas”. Ligeramente extraño considerando que sus resultados se dirigen hacia los humanos, pero esto sería consistente con muchas declaraciones y escritos elitistas desde Bertrand Russell a Aldous Huxley, Henry Kissinger y otros que se refieren literalmente a las masas como una forma inferior de animal. (¿Se supone que nos ven como cerebros de pájaros?)

Módulo 1 (PDF, 108 páginas) Una visión de conjunto de módulos siguientes en “neuroimaginería, neuropsicofarmacología e interfaces neuronales, y discute la conversión de ese conocimiento en aplicaciones útiles… así como los aspectos éticos y temas de gobernanza”:

Su declaración de intenciones dice lo siguiente:

La creciente comprensión del cerebro… aumentará nuestra visión de la conducta humana normal y del bienestar mental y posibilitará más realce, manipulación e incluso degradación de la función cerebral y el proceso de conocimiento…

La diversidad de ‘neuro’ disciplinas se presta a aplicaciones en diversas áreas de la política pública como salud, educación, ley y seguridad. De un modo más amplio, el progreso de la neurociencia va a provocar preguntas sobre personalidad, identidad, responsabilidad y libertad, así como temas sociales y éticos asociados. El objetivo del proyecto Ondas Cerebrales de la Royal Society es explorar lo que puede ofrecer la neurociencia, cuáles son sus limitaciones y cuáles son los beneficios potenciales y los riesgos planteados por aplicaciones en particular (Página 1).

De un modo similar a su discusión del control del clima, el estudio busca un enfoque exhaustivo que cubra el espectro total de la sociedad, planteando la misma pregunta que hicieron previamente respecto a la implementación del descubrimiento científico, “¿Quién decide?”

Módulo 2 (PDF, 36 páginas) “Los autores del informe, incluidos neurocientíficos, psicólogos cognitivos y especialistas de la educación, están de acuerdo en que si se aplican correctamente, los impactos de la neurociencia podrían ser altamente benéficos en escuelas y más allá”.

Del resumen:

El campo emergente de la neurociencia educacional presenta oportunidades así como desafíos para la educación. Provee medios para desarrollar un lenguaje común y salvar las distancias entre educadores, psicólogos y neurocientíficos.

Un grupo está notablemente ausente de esta parte en particular del resumen: los padres. Más bien, se nos ofrece un pequeño vistazo a la forma de pensar de tecnócratas y dictadores científicos por doquier quienes tienen una visión de la administración central y de la ingeniería social como soluciones para la sociedad en general. En este nuevo mundo, el Estado y sus científicos son quienes han de tener la llave de la próxima etapa de evolución de la humanidad, no el individuo o la unidad familiar.

Módulo 3 (PDF, 75 páginas) “Este informe considera algunas de las potenciales aplicaciones militares y de mantenimiento del orden que resultan de adelantos cruciales en la neurociencia”.

Del resumen:

Este nuevo conocimiento sugiere una serie de potenciales aplicaciones militares y de mantenimiento del orden. Pueden dividirse en dos objetivos principales: realce del rendimiento, es decir mejorar la eficiencia de sus propias fuerzas, y degradación del rendimiento, es decir disminuir el rendimiento del enemigo. En este informe consideramos algunos de los adelantos cruciales de la neurociencia como la neurofarmacología, la neuroimaginería funcional y los sistemas de interfaz neutral, que podrían influenciar esos desarrollos y las implicaciones políticas en la comunidad internacional.

Esto es nada menos que una justificación de que los militares se conviertan en conejillos de Indias de pruebas que terminen por filtrarse al resto de nosotros. Todo, desde drogas a la obliteración de recuerdos traumáticos, a cascos ultrasónicos transcranianos, hasta una interfaz total entre ordenador y cerebro.

Un vídeo del Presidente del nuevo proyecto de la Royal Society, el profesor Rod Flower, nos dice algunas cosas interesantes de cómo las aplicaciones militares son “muy excitantes y potencialmente muy útiles para nosotros”, como indica su estudio de aplicaciones de la neurociencia. En mi caso, recuerdo Un mundo feliz. Este vídeo se relaciona específicamente con el Módulo 3, pero suministra una amplia idea de las áreas generales de estudio.

Módulo 4 (PDF, 46 páginas) “Los neurocientíficos tratan de determinar cómo afecta la función del cerebro a la conducta, y la ley se ocupa de la regulación de la conducta. Por ello es probable que los desarrollos en la neurociencia tengan una creciente influencia en la ley. Este informe fija algunas de las áreas en las cuales la neurociencia podría ser relevante, junto con algunos de los límites de su aplicación. Los temas específicos discutidos incluyen la evaluación de riesgos en decisiones sobre libertad condicional; la detección de engaños; la evaluación de la memoria; la comprensión del dolor y Heridas en la Cabeza no Accidentales, NAHI [por sus siglas en inglés].

Del resumen:

Se han formulado muchas preguntas sobre lo que la neurociencia puede ofrecer a la ley. Por ejemplo, ¿podría cambiar fundamentalmente la neurociencia conceptos de responsabilidad legal? ¿O podrían aspectos de una persona inculpada ayudar a determinar si corre un riesgo creciente de que vuelva a cometer delitos? ¿Será posible que algún día se utilicen escaneos del cerebro para ‘leer mentes’, por ejemplo con el objetivo de determinar si están diciendo la verdad o si sus recuerdos son falsos? Se ha sugerido que “para la ley, la neurociencia no cambia nada y todo”. Este informe adopta una posición diferente: que los descubrimientos de la neurociencia (o la genética o la psicología) no revolucionarán completamente la teoría o la práctica de la ley en un futuro cercano; pero ya hay algunas importantes implicaciones prácticas de recientes descubrimientos neurocientíficos que podrían influenciar la ley y ciertamente habrá muchos más en los próximos años.

Ahora vemos un indicio del juego final, que ya vemos ejecutado en la última fase de alta tecnología de la Guerra contra el Terror. Tecnologías como FAST [Future Attribute Screening Technology (Tecnología de reconocimiento de atributos futuros)] se están pregonando como detectores de mentiras móviles que puedan escanear a todas las personas en busca de “malas intenciones” sin que importe alguna presunción de inocencia. Los científicos decidirán los marcadores, el ordenador proveerá las lecturas y un buró de agentes del Estado realizará el último análisis de la amenaza. La única función que la “ley” tiene según este tipo de escenario es a qué prisión o centro de rehabilitación se enviará a los identificados como problemáticos por la dictadura científica.

El área de estudios del cerebro que está siendo realizada por los think-tanks más elitistas del mundo plantea un problema central para la autodeterminación. Ya hemos visto cómo los think-tanks del establishment dictan sus políticas respecto a la “conducta normal”. Por ejemplo, la lista de nuevos “desórdenes” proveniente de fuentes médicas de la línea dominante son en realidad la conducta humana de gente de mente clara, y sin embargo la iniciativa orwelliana global para declarar a todos enfermos mentales ya ha comenzado, como lo demuestra el aumento vertiginoso de la cantidad de recetas médicas prescritas de forma generalizada a adultos y niños.

Las conclusiones sacadas por los think-tanks pueden transformar fácilmente al resto de la sociedad, al ser propagadas por las instituciones e iniciativas privadas que financian, permeando hacia el exterior a la sociedad en general. Si se agregan las implicaciones militares y legales incluso un cerebro de pájaro podrá prever hacia dónde nos orientaremos en el futuro cercano.

* Un recurso importante para información básica sobre la Royal Society y la neurociencia es la web de Alan Watt, http://cuttingthroughthematrix.com/