Rainbow Proyect o Proyecto Filadelfia.

Albert Einstein, el 24 de Julio de 1943 junto a militares de la marina estadounidense.


En el año 1943 la marina de los Estados Unidos llevo a cabo uno de los proyectos militares mas importantes de la historia, El proyecto Filadelfia o “Rainbow Project” como era conocido. Contaba con la presencia del famoso científico Albert Einstein, su colega Nikola Tesla y otros 14 científicos colaboradores. 

El experimento consistía en aplicar la teoría de Campos unificados de Einstein en uno de los barcos de la marina estadounidense “El destructor DE 173 Eldridge” para hacerlo imperceptible ante las bombas magnéticas y los radares enemigos.
Debido a la confidencialidad del experimento, lo que hasta hoy conocemos se debe a los testimonios de los científicos, marinos y militares presentes, y a la intensa investigación realizada a partir de 1956, trece años después de llevarse a cabo el experimento.
El barco Eldridge fue equipado con abundante material electromagnético, para proyectar desde dentro los campos energéticos de alta y baja frecuencia. El Doctor Bitter, fundador del laboratorio magnético del MIT (Massachusetts Institute of Technology), Trabajó para el comité de investigación de defensa nacional y reconoció lo siguiente: “En un barco relativamente grande, la marina instaló un potente electroimán con un peso de muchas toneladas (aproximadamente 660TN). Era un imán recto y largo que iba de proa a popa y estaba situado en un punto próximo a la cubierta. Este imán llevaba bobinas que transmitían corrientes producidas por grandes moto-generadores”.
Un científico militar estadounidense cuenta haber visto en los papeles referentes a dicho experimento la escritura y las ecuaciones pequeñas y en espiral típicas de Albert Einstein. Dijo también "todo se realizaba en la máxima confidencialidad, con memorándum originales y escritos a mano, sin copias". 
Se trabajó sobre la ebullición del agua, la ionización del aire envolvente, la irrefraccion de la luz, los campos estáticos, las frecuencias resonantes, la descomposición de los átomos, los efectos de interdimensionalidad y los desplazamientos de masas”. Nadie, aparentemente, pensó entonces de las consecuencias desestabilizadoras que esto iba a producir en la tripulación que fuera expuesta al experimento.

Los científicos de la marina encargados de instalar los equipos electromagnéticos fueron los doctores Charlesworth y Caroll. En octubre de 1943 el destructor Eldridge se encontraba en el interior del centro naval de Filadelfia. En el momento previsto se encendió la bobina instalada en el barco y se produjo una gran masa nebulosa de color verdoso, cuyo campo de acción se extendió en forma esferoidal hasta 100 yardas más allá de los limites de cada costado del barco. 


La nube verdosa envolvió por completo al destructor. Inmediatamente el Eldridge empezó a hacerse invisible hasta acabar desapareciendo. Poco tiempo después el mismo barco apareció gradualmente en un muelle en la base naval de Norfolk. 
Después de breves minutos de estancia en Virginia volvió a desvanecerse y reapareció nuevamente en el puerto de Filadelfia. Se había efectuado con éxito un completo experimento de invisibilidad y tele transportación en la historia.

Ello se logro mediante la producción de un cambio en la composición molecular de la materia, provocando la intensificación de la resonancia del campo magnético, cosa que hizo posible la desaparición o inmaterialidad momentánea de la masa del barco y del cuerpo de sus tripulantes.


Para la marina el proyecto fue un éxito, pero la tripulación sufrió consecuencias desastrosas. Algunos se volvieron locos, otros murieron y otros nunca volvieron a aparecer. Y lo más desconcertante fue que al reaparecer el barco, 5 de los marineros estaban fusionados a él. Los científicos veían como de la cubierta y paredes del barco sobresalían las extremidades y partes del cuerpo de algunos marineros.


El interés de este tipo de experiencias era tan significativo que la marina continuó con ellos hasta 1946. Utilizaron entre otros sistemas el de resonancia magnética, para provocar la extinción temporal de un cuerpo físico en nuestra dimensión, consiguiendo la transferencia de materia de una a otra dimensión. Después de 1946 abandonaron los experimentos por la dificultad de controlarlos, afirmó uno de los científicos responsables.


Recientemente, con la filtración de ciertos documentos secretos pertenecientes a los archivos de la marina en el Pentágono, se desprende que algunas fases del proyecto todavía están en activo. Sabemos que en el centro de investigaciones de la universidad de Stanford, en Menlo Park, Palo Alto, en California, así como en el MIT, de Boston se continua trabajando en los proyectos de invisibilidad y teletransportación magnética, aunque ciertamente no los fomentan porque según manifestaciones del Doctor M. Akers, psicólogo de San José, California: “Tienen efectos muy nocivos en las personas que los efectúan”